El albariño gallego Resonantia gana dos Pentawards por el diseño de su botella
El jurado premia el packaging creado por Roberto Núñez Studio para la bodega Claudio Enríquez
jueves 22 de octubre de 2026
Roberto Núñez Studio informó este martes, 20 de octubre, de que Resonantia, un albariño blanco de la D.O. Rías Baixas elaborado por la bodega Claudio Enríquez en Sanxenxo, ha recibido dos Pentawards en Londres por su diseño de branding y packaging. El proyecto ha sido reconocido en las categorías de vino de alta gama y champán y de vino ligero.
El doble reconocimiento sitúa a esta referencia gallega en un certamen internacional centrado en la identidad visual y el envase de producto. Desde el estudio explican que los premios valoran tanto la resolución formal del packaging como su capacidad para expresar la personalidad de la marca, un aspecto con peso propio en el sector del vino, donde la presentación influye en la percepción del consumidor y en el posicionamiento comercial de cada etiqueta.
Resonantia es un vino nuevo dentro de la oferta de la bodega Claudio Enríquez. El proyecto parte de una historia muy vinculada al origen del productor. Roberto Núñez Studio señala que Claudio Enríquez es viticultor de tercera generación y que su trayectoria personal está unida a la tierra y al mar de las Rías Baixas. Esa relación con el territorio fue el punto de partida para trasladar al diseño una identidad propia y reconocible.
Uno de los elementos centrales del trabajo premiado es el cierre de la botella. El estudio precisa que se trata de un tapón escultórico de madera de fresno inspirado en una caracola de mar. La intención, añaden sus responsables, era que la apertura de la botella no fuera un gesto neutro, sino una parte del relato del producto. Esa pieza refuerza la conexión con el paisaje atlántico y con el universo visual que rodea a la marca.
La propuesta busca diferenciar el vino no solo por su contenido, sino también por la forma en la que se presenta al público. En el mercado del vino, el packaging cumple varias funciones a la vez: protege el producto, lo identifica en el punto de venta y transmite valores de origen, calidad y estilo. En segmentos donde muchas referencias compiten por llamar la atención del comprador, la botella, la etiqueta y el cierre pueden ser determinantes para construir reconocimiento.
En este caso, la narrativa visual gira en torno a dos ejes. Por un lado, la procedencia del albariño y su vínculo con las Rías Baixas. Por otro, la biografía del bodeguero, que sirve como base para articular una marca con rasgos propios. Roberto Núñez Studio sostiene que el trabajo consistió en convertir esa identidad en una propuesta comercial coherente, capaz de diferenciarse sin perder la relación con el entorno del que nace el vino.
La obtención de dos premios en un mismo certamen refuerza la visibilidad de Resonantia en una fase temprana de su recorrido comercial. También da proyección a la colaboración entre una bodega de Sanxenxo y un estudio de diseño con sede en Barcelona. Ambas partes presentan el resultado como un trabajo conjunto en el que el packaging no se concibe como un simple envoltorio, sino como una herramienta de marca.
El caso de Resonantia encaja además en una tendencia cada vez más presente en el vino español: la búsqueda de una identidad visual más trabajada para etiquetas de pequeña y mediana producción. En un sector con una oferta muy amplia y con perfiles de consumidor diversos, la imagen exterior se ha convertido en una vía para explicar mejor el origen del vino, su posicionamiento y el tipo de experiencia que propone.
Según trasladan desde Roberto Núñez Studio, el desarrollo de la marca se hizo en contacto estrecho con Claudio Enríquez, con el objetivo de que cada decisión formal remitiera a la historia del proyecto. De ahí la presencia de referencias marinas y de materiales que aportan textura y volumen a la botella. El estudio sostiene que esa coherencia entre relato, objeto y producto ha sido una de las claves del reconocimiento obtenido en Londres.