Italia afronta la nueva vendimia con 41 millones de hectolitros de vino en bodega
El volumen almacenado crece un 14,2% interanual, con más presión sobre precios, espacio y liquidez
jueves 15 de octubre de 2026

Italia llega a la vendimia de 2026 con más vino almacenado que hace un año. A 30 de septiembre, las existencias de vino en las bodegas del país alcanzaban 41 millones de hectolitros, un 14,2% más que en la misma fecha de 2025. Si se suman los mostos y el vino nuevo aún en fermentación, el volumen total presente en las instalaciones italianas sube hasta unos 62,7 millones de hectolitros.
Los datos figuran en el informe Cantina Italia número 9 de 2026, elaborado por el Icqrf y difundido por el Ministerio de Agricultura de Italia a partir de la información recogida en 23.600 registros telemáticos del vino a 30 de septiembre. El recuento ofrece una imagen amplia de lo que hay en bodega en plena entrada del producto de la nueva cosecha.
En el caso del vino ya almacenado, el aumento anual supera los 5 millones de hectolitros. Frente al 30 de septiembre de 2025, el alza es del 14,2%. En comparación con el 31 de julio de este año, en cambio, el dato baja un 3,5%, lo que equivale a unos 1,48 millones de hectolitros menos. Esa caída de final de verano no cambia el balance anual: las bodegas italianas manejan más volumen que hace doce meses justo cuando entra la producción de la nueva vendimia.
El repunte es aún mayor en los productos ligados a la elaboración de la cosecha de 2026. Los mostos alcanzan 12,8 millones de hectolitros, con un aumento del 50,5% interanual. El vino nuevo aún en fermentación suma 8,9 millones de hectolitros, casi el doble que los 4,6 millones registrados un año antes, con una subida del 92,8%. No todo ese volumen puede considerarse vino listo para su venta, porque corresponde a fases distintas de la vinificación, pero sí da una medida del espacio que ocupan ya las campañas pasadas y la nueva recolección dentro de las bodegas.
Para el negocio del vino, y en parte para el conjunto del sector de bebidas, este nivel de existencias puede tener efectos en los próximos meses. Una oferta amplia al mismo tiempo que entra la nueva cosecha suele añadir presión sobre los precios de salida de bodega, exige más capacidad de almacenamiento y puede tensar la liquidez de las empresas, que deben financiar un volumen mayor de producto inmovilizado durante más tiempo.
La distribución territorial confirma el peso del norte de Italia. Esa zona concentra el 57,7% del vino almacenado en el país. El Véneto reúne por sí solo el 24,9% de las existencias, con un papel muy fuerte de las provincias de Treviso, que representa el 11,2% del total italiano, y Verona, con el 8,5%.
En los mostos también predomina el norte, con el 53,1% del total, mientras que el sur reúne el 30,7%. Tres regiones concentran juntas el 57,9% de estos volúmenes: Apulia aporta el 24,6%, Emilia-Romaña el 19,9% y el Véneto el 13,4%. La presencia del vino nuevo aún en fermentación está todavía más agrupada en las regiones del norte, que reúnen el 75,4% de los 8,9 millones de hectolitros. El sur cuenta con el 11,7%, las islas con el 8,1% y el centro con el 4,8%.
Por tipos de vino, el 56,8% de las existencias corresponde a Denominación de Origen Protegida (DOP) y el 25,3% a Indicación Geográfica Protegida (IGP). Los vinos varietales suponen el 1,7%, mientras que el 16,2% restante se integra en otras categorías. Dentro de los vinos con indicación geográfica predominan los tintos: representan el 52,1% de las existencias DOP y el 56,5% de las IGP.
El informe también refleja una fuerte concentración por denominaciones. Aunque Italia cuenta con 523 indicaciones geográficas registradas, las 20 primeras reúnen el 58,3% de las existencias de vinos con indicación geográfica. Ese reparto muestra que una parte amplia del vino almacenado se localiza en un número limitado de denominaciones, un dato que puede influir en la evolución de las ventas y en la capacidad de absorción del mercado durante la campaña que ahora arranca.