Las exportaciones de vino de la UE a Estados Unidos caen un 21,1% en valor
El volumen baja un 9% por el arancel del 15%, el menor consumo y la menor presencia en distribución
viernes 6 de noviembre de 2026

Las exportaciones de vino de la Unión Europea a Estados Unidos redujeron su valor un 21,1% en el primer año de aplicación de los aranceles fijados por Washington, entre abril de 2025 y marzo de 2026. En ese mismo periodo, el volumen enviado cayó un 9%, de acuerdo con la evaluación de la Oficina de Asuntos Económicos y Comerciales de la Embajada de Grecia en Washington a partir de cifras provisionales de Eurostat.
La oficina económica griega sitúa entre las causas principales de ese retroceso el arancel del 15% impuesto por Estados Unidos y la bajada del consumo de bebidas alcohólicas. A esos dos factores añade las oscilaciones del tipo de cambio y una menor presencia de los vinos europeos en las redes de distribución y en los lineales del mercado estadounidense.
La misma evaluación apunta también a una compresión de precios y de los márgenes de beneficio de los productores europeos. Esa presión no solo reduce el ingreso por botella, sino que puede limitar la capacidad comercial de las bodegas en un mercado con mucho peso para el vino importado. Para el negocio de bebidas, esa combinación de menos valor, menos volumen y menor espacio en distribución puede traducirse en más presión sobre ingresos, rentabilidad y relación con importadores y cadenas de venta en EE UU.
En el caso de Grecia, la caída ha sido más contenida. Entre enero y agosto de 2026, el valor de las exportaciones griegas de vino a Estados Unidos bajó un 6% respecto al mismo tramo de 2025, mientras que la cantidad retrocedió un 1%. Para la Oficina de Asuntos Económicos y Comerciales de la embajada, esa evolución muestra una mayor resistencia relativa del vino griego frente al conjunto comunitario.
La comparación entre ambas referencias deja una diferencia amplia, aunque los periodos analizados no son idénticos. El recorte del 21,1% en valor para toda la UE supera con claridad el 6% anotado por Grecia en los ocho primeros meses de 2026. En volumen ocurre algo parecido: el 9% de descenso registrado por el bloque europeo queda muy por encima del 1% de ajuste observado en las ventas griegas al mercado estadounidense.
La evaluación difundida este jueves, 5 de noviembre, subraya además que el deterioro no responde a una sola causa. A la carga arancelaria se suma un consumo de vino más débil en Estados Unidos, un factor que complica la traslación de los sobrecostes al precio final. Cuando el importador o el distribuidor no aceptan toda esa subida, la presión recae sobre las bodegas y sobre sus márgenes.
Otro elemento que pesa en la evolución de las ventas es la pérdida de visibilidad comercial. La menor presencia de referencias europeas en distribución y en los estantes de las tiendas puede reducir la rotación del producto y hacer más difícil recuperar cuota en meses posteriores. En un mercado tan grande como el estadounidense, esos cambios suelen afectar no solo al productor, sino también a importadores, operadores logísticos y redes de venta especializadas.
El Comité Europeo de Empresas del Vino, CEEV, reclama la vuelta al régimen arancelario anterior y pide que el vino quede fuera de las cargas adicionales. La organización considera que mantener ese gravamen agrava el daño sobre las bodegas europeas en un momento de menor demanda y de inestabilidad en las divisas, dos factores que elevan la presión sobre precios y beneficios.