Marqués del Atrio cierra su vendimia más temprana por el calor
Rioja, Navarra y Rías Baixas registran los arranques más precoces con uva en buen estado sanitario
martes 27 de octubre de 2026

Grupo Marqués del Atrio comunicó este martes, 27 de octubre, el cierre de la vendimia de 2026 tras una campaña marcada por las altas temperaturas y por un adelanto de la recolección en buena parte de las zonas donde trabaja. La empresa sitúa en Rioja, Navarra y Rías Baixas los arranques de vendimia más tempranos de su historia y sostiene que, pese al calor, la uva llegó a bodega en buen estado sanitario.
En Mendavia, una de las bases del grupo en Navarra, la recogida comenzó el 20 de agosto, una semana antes que el año anterior. Ese adelanto obligó a ajustar el ritmo de entrada de uva a la evolución de cada parcela, una práctica habitual cuando la maduración no avanza al mismo paso en todo el viñedo.
Rodrigo Espinosa, director técnico del grupo, afirma que la campaña confirmó que el calendario ya no basta por sí solo para fijar el momento de vendimia. A su juicio, el calor aceleró la maduración y redujo la acidez en algunas zonas, lo que obligó a un seguimiento más preciso del viñedo para mantener el equilibrio entre madurez, frescura y carácter varietal en cada elaboración.
En Rioja, tierra de origen de la familia Rivero, Marqués del Atrio recogió 7,7 millones de kilos de uva. El conjunto de la DOCa Rioja sumó 358 millones de kilos, de modo que el volumen del grupo representa alrededor del 2,2% del total de la denominación. La compañía señala que la rapidez de la maduración obligó a decidir la recolección parcela por parcela y añade que las primeras valoraciones apuntan a vinos frescos y equilibrados para sus gamas Marqués del Atrio y Faustino Rivero Ulecia.
En la D.O. Navarra, la empresa considera que el adelanto de la campaña ha favorecido la elaboración de rosados, entre ellos Doña Isabela. En Rías Baixas, ve una base favorable para sus albariños Faustino Rivero Ulecia y Conde del Pazo por el buen estado sanitario de la uva a la entrada en bodega.
La campaña dejó un mapa desigual en otras zonas. En Rueda, la recolección se concentró en un periodo corto y los racimos llegaron sanos, según la bodega. En Ribera del Duero, la evolución fue menos uniforme entre parcelas, condicionada, entre otros factores, por la disponibilidad de agua. En Bierzo, las temperaturas altas dieron lugar a bayas más pequeñas, aunque la ausencia de enfermedades y de episodios de granizo ayudó a conservar una uva sana. En Utiel-Requena, el grupo aprecia perfiles con estructura, volumen en boca y graduación alcohólica adecuados para elaboraciones destinadas a crianza en barrica.
Esa diferencia entre territorios responde a factores habituales en una campaña cálida. La altitud, la orientación, el tipo de suelo, la variedad y la reserva hídrica pueden acelerar o frenar la maduración incluso dentro de una misma denominación. Por eso, en años de calor, las bodegas suelen reducir el peso del calendario fijo y aumentan el seguimiento parcela por parcela para decidir la fecha de corte.
Jorge Rivero, director comercial y miembro de la quinta generación de la familia, sostiene que trabajar en varias denominaciones permite comparar cómo responde cada origen a una misma campaña, pero también exige un control cercano del viñedo y de la elaboración en los meses posteriores a la recogida. La empresa añade que la personalidad de la añada se definirá ahora en bodega, con atención a la concentración de los mostos y a la evolución de la acidez.
Marqués del Atrio es un grupo bodeguero de la familia Rivero, con origen en Arnedo en 1899. En la actualidad está dirigido por la cuarta y la quinta generación familiar, cuenta con dos bodegas principales en la DOCa Rioja y opera también en Navarra, Rías Baixas, Rueda, Ribera del Duero, Bierzo y Utiel-Requena. Tras el cierre de la vendimia, el trabajo pasa a la elaboración y al seguimiento de los vinos, una fase que, según la compañía, será la que marque el perfil final de la cosecha de 2026.