Viernes 21 de Agosto de 2026
La vendimia en la DOP Bizkaiko Txakolina arrancará antes de lo habitual. Las bodegas comenzarán a recoger las variedades más tempranas en los últimos días de agosto, después de un verano marcado por temperaturas elevadas y persistentes que han acelerado la maduración de la uva y han movido el calendario habitual de la campaña.
La propia denominación sitúa el inicio general de la recogida de Hondarrabi Zuri y Hondarrabi Zuri Zerratia, las variedades principales, durante la primera semana de septiembre. Aun así, advierte de que las lluvias anunciadas para los próximos días pueden retrasar ligeramente esos plazos.
Desde Bizkaiko Txakolina relacionan este adelanto con la evolución meteorológica de los últimos meses. Tras una primavera que califican de razonablemente equilibrada en temperatura, pluviometría y luminosidad, el verano ha registrado un aumento claro y persistente de las temperaturas. Ese cambio, añaden, ha acelerado el ciclo vegetativo de la vid en todas sus fases, desde la brotación hasta la propia vendimia.
La denominación enmarca además esta campaña en una tendencia que el sector viene observando en los últimos años. A su juicio, una de las manifestaciones más visibles del cambio climático es el aumento generalizado de las temperaturas medias, con efectos directos sobre la evolución del viñedo y sobre los tiempos de maduración.
El adelanto no será uniforme en todo el territorio. Bizkaiko Txakolina precisa que existen diferencias de maduración entre zonas por efecto de los microclimas y de la orientación de cada viñedo. Esa variedad de situaciones explica que el arranque de la vendimia no se produzca al mismo tiempo en todas las parcelas, aunque sí haya una pauta común de avance respecto a otras campañas.
Las primeras uvas en entrar en bodega serán las de un grupo reducido de variedades autorizadas que alcanzan antes su punto óptimo de maduración que Hondarrabi Zuri y Hondarrabi Zuri Zerratia. En ese bloque figuran Lore makala, identificada como Riesling; Mune mahatsa, como Folle blanche; Izkiriota, como Manseng; Sauvignon blanc; Chardonay; Izkiriota ttipia, como Petit manseng; Berdexarie, como Cabernet franc; y Pinu beltza, como Pinot noir.
Según la denominación, ese conjunto de variedades tempranas representa algo más del 11% de la superficie plantada en Bizkaia. Su recogida será la que marque el arranque efectivo de la campaña de este año, antes de que la vendimia se extienda a las variedades con mayor peso dentro de la DOP.
El Consejo Regulador de Bizkaiko Txakolina recuerda que la denominación obtuvo el reconocimiento oficial en 1994. Desde entonces, su función pasa por velar por la autenticidad del vino elaborado por las bodegas adscritas y por garantizar que el txakoli etiquetado cumple los requisitos de calidad a lo largo de todo el proceso, desde la plantación de la vid hasta el embotellado.
En la actualidad, la DOP agrupa a 35 bodegas y 167 personas viticultoras. La denominación sostiene que la experiencia acumulada durante estas tres décadas ha permitido a las bodegas conocer con precisión la relación entre las variedades de uva, el clima y la localización de los viñedos.
Ese trabajo, añaden desde Bizkaiko Txakolina, también se refleja en el desarrollo de distintos estilos de vino a partir del análisis de lo que puede ofrecer cada variedad. La denominación entiende que esa línea de trabajo refuerza el origen geográfico y la identidad propia de los vinos vizcaínos, en una campaña que volverá a estar marcada por la evolución del tiempo desde los últimos días de agosto.