El bacalao de Islandia busca sitio en la cocina de verano española

Business Iceland lo presenta como una opción apta para platos fríos y recetas tradicionales del Mediterráneo

Lunes 06 de Julio de 2026

El bacalao de Islandia quiere ganar presencia en la cocina de verano en España con una propuesta centrada en platos fríos, recetas sencillas y elaboraciones de raíz mediterránea. La iniciativa Bacalao de Islandia, impulsada por Business Iceland dentro del proyecto Seafood from Iceland, lo sitúa como un producto apto tanto para preparaciones tradicionales como para fórmulas más actuales.

La organización recuerda que el bacalao forma parte desde hace siglos de algunas recetas estivales muy conocidas de la gastronomía española, entre ellas la esqueixada catalana, el empedrat y distintas ensaladas mediterráneas. Su planteamiento pasa por asociar este pescado a los meses de calor a partir de su textura firme, sus lascas definidas y su adaptación a platos fríos y calientes.

Desde Bacalao de Islandia sostienen que en verano ganan peso las recetas sencillas, sabrosas y pensadas para compartir, y afirman que este producto encaja en esa demanda por su versatilidad y por una textura que permite servirlo de varias maneras. La entidad añade que procede de las aguas frías del Atlántico Norte y que cocineros y consumidores lo valoran por su sabor suave y por su capacidad para integrarse en estilos culinarios distintos.

Entre las propuestas difundidas figura la esqueixada, presentada como uno de los grandes clásicos mediterráneos del verano. La receta combina 150 gramos de bacalao desmigado, 80 gramos de tomate maduro rallado, entre 7 y 8 aceitunas de Aragón, unos 40 gramos, 10 piñones, un diente de ajo picado, aceite de oliva virgen extra, romero y perejil. La preparación plantea marinar el bacalao con aceite, romero y perejil, elaborar un tapenade rústico con aceitunas, ajo y piñones, y emulsionar la pulpa de tomate con aproximadamente una tercera parte de aceite de oliva virgen extra antes del emplatado.

La segunda receta es un empedrat de bacalao y legumbres, una ensalada que reúne 400 gramos de judías blancas cocidas, 200 gramos de bacalao desalado, un tomate grande, una cebolla grande, medio pimiento rojo, dos huevos, aceitunas negras, aceite de oliva virgen extra y sal. En este caso se indica que, si se parte de bacalao salado, debe desalarse durante 24 horas con cambios de agua cada 3 o 4 horas. Después se mezclan las judías con el tomate, la cebolla, el pimiento y el bacalao desmigado, y se incorporan las aceitunas y los huevos cocidos. La recomendación final es servirlo bien frío o a temperatura ambiente.

La tercera elaboración es un carpaccio de bacalao de Islandia. La propuesta se basa en 400 gramos de bacalao cortado en láminas muy finas, alcaparras, aceite de oliva virgen extra, perejil fresco o cilantro picado, sal, pimienta negra y ralladura de limón opcional. La preparación consiste en disponer las láminas en un plato amplio, repartir las alcaparras, aliñar con aceite y hierbas frescas, sazonar y dejar reposar unos minutos en la nevera antes de servir.

La cuarta receta incluida es una ensalada fresca pensada para un consumo informal fuera de casa. Lleva 200 gramos de bacalao desmigado, un tomate rojo grande, media cebolla blanca o violeta, una docena de aceitunas verdes sin relleno, una docena de hojas grandes de lechuga romana, medio pimiento verde, medio pimiento rojo, una rama de perejil fresco, un diente de ajo, vinagre, zumo de limón, aceite de oliva, sal y pimienta negra molida. La elaboración propone marinar previamente las aceitunas con parte de su jugo, vinagre, sal, pimienta y ajo, cocinar ligeramente cebolla y pimientos, limpiar las verduras y desmigar el bacalao. Si el producto es salado, vuelve a fijarse un remojo de 24 horas con cambios de agua cada 3 o 4 horas.

Business Iceland enmarca esta acción dentro de Seafood from Iceland, una colaboración de empresas pesqueras que promueven los productos del mar del país bajo una marca común de origen. La organización explica que el proyecto cuenta con apoyo del Gobierno de Islandia y se apoya en la calidad, la tradición, la pureza y la pesca responsable. Su objetivo es reforzar la imagen y el posicionamiento de los productos pesqueros curados de Islandia en España, Italia y Portugal.

La campaña pone el foco en el origen del producto y en su uso culinario durante los meses de verano, con recetas que recurren a ingredientes habituales de la despensa mediterránea, como tomate, aceitunas, legumbres, pimientos, aceite de oliva virgen extra, hierbas frescas y limón. Con ello, Bacalao de Islandia intenta vincular este pescado a preparaciones ligeras y de consumo doméstico, más allá de las épocas del año en las que tradicionalmente ha tenido mayor presencia.