Martes 03 de Marzo de 2026
Las bebidas alcohólicas ocupan el primer lugar entre los productos más robados en supermercados de Europa, según un estudio realizado por la consultora STC junto a empresas asociadas a la neerlandesa Nedap. El informe recoge datos de varios países europeos y señala que el alcohol figura en el top 5 de artículos sustraídos en casi todos ellos. En Italia, Alemania, España, Irlanda y Bélgica, las bebidas alcohólicas se sitúan en la primera posición.
El estudio indica que la mayoría de estos robos tienen como objetivo la reventa. Por este motivo, los productos sustraídos suelen ser de alto valor, de marcas reconocidas o considerados gourmet. Tras las bebidas alcohólicas, los productos de salud y belleza son los siguientes más robados, seguidos por la carne, el chocolate y el café. Los alimentos básicos como harina o pasta seca apenas aparecen en las estadísticas de hurto. Según las empresas encuestadas, el robo suele centrarse en marcas conocidas, lo que sugiere que el llamado “hurto famélico” es muy poco frecuente.
El informe también analiza cómo influyen los hábitos y preferencias nacionales en los productos robados. En España, el vino es el artículo más sustraído dentro del grupo de bebidas alcohólicas. En Bélgica y Finlandia, sin embargo, la cerveza ocupa una posición preferente frente al vino y las bebidas espirituosas, que dominan en otros países.
En cuanto a los lugares donde se producen estos hurtos, las cajas de autopago representan actualmente el punto más vulnerable para los supermercados. La falta de supervisión durante el escaneo de productos, la flexibilidad en las básculas y la rapidez con la que se intenta agilizar el cobro facilitan que algunos artículos no sean registrados correctamente. Además, existen otras zonas sensibles como pasillos con puntos ciegos o cajas tradicionales cerradas que pueden ser utilizadas para salir rápidamente con carros llenos.
El sector minorista se encuentra ante un dilema con la expansión del autoservicio. Por un lado, este sistema aporta comodidad al cliente y reduce costes laborales; por otro lado, incrementa la exposición a pérdidas por hurto. Para reducir estos incidentes, muchas empresas están invirtiendo en nuevas tecnologías. Entre las medidas adoptadas figuran cajas protectoras de policarbonato y collarines de seguridad para botellas. Las compañías que han implementado estas soluciones informan de una reducción importante en los robos.
El informe concluye que la tendencia al hurto de productos de alto valor responde tanto a intereses económicos como a las costumbres locales. La mejora continua en sistemas de seguridad y control es vista por los responsables del sector como una vía necesaria para proteger sus establecimientos frente a este tipo de delitos.