Lunes 09 de Febrero de 2026
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, defendió este lunes, 9 de febrero, la necesidad de arrancar viñedos que no resultan rentables como parte de las medidas para ayudar al sector vitivinícola francés, que atraviesa una situación complicada. Macron visitó la feria Wine Paris 2026, uno de los principales encuentros del sector en Europa, donde se reunió con productores y representantes del mundo del vino. Durante su recorrido, el mandatario afirmó que la producción vinícola forma parte del modo de vida francés y aseguró que el Gobierno mantendrá su apoyo a los profesionales del sector.
El Ejecutivo francés ha puesto en marcha un fondo de 130 millones de euros, abierto desde el pasado viernes, para subvencionar a los propietarios que decidan eliminar sus viñas menos productivas o deficitarias. Según Macron, esta medida es necesaria para que el resto de productores puedan mantener el valor de sus explotaciones y garantizar la viabilidad económica del sector.
La industria vinícola francesa afronta un exceso de producción debido a la caída en el consumo interno, cambios en los hábitos de los consumidores y dificultades para exportar. Además, la competencia internacional y las recientes subidas arancelarias en mercados clave han agravado la situación. Las zonas más afectadas por estas medidas son aquellas que producen vinos tintos económicos y menos demandados, como Burdeos o Languedoc.
En años anteriores, Francia ya había financiado la transformación de parte del excedente vinícola en etanol para uso industrial. Según datos de la Confederación Nacional de Productores y Comerciantes de Vinos (CNAOC), en septiembre pasado existía un excedente estimado en unas 100.000 hectáreas. De ellas, cerca de 50.000 ya han sido arrancadas y otras 30.000 se incluirán en el nuevo programa.
Durante su visita a Wine Paris 2026, Macron recibió varios obsequios por parte de los expositores, entre ellos una botella con la etiqueta “For Sure” y unas gafas de aviador, en referencia a un discurso viral pronunciado por el presidente en Davos semanas atrás. También le entregaron un magnum de vino chino, lo que llevó al mandatario a señalar que China ha aprendido a producir vinos competitivos, lo que supone una preocupación añadida para los productores franceses.
El sector también se ha visto perjudicado por el aumento de aranceles impuesto por Estados Unidos sobre las bebidas alcohólicas europeas. En 2025, el Gobierno estadounidense elevó estos impuestos primero al 10% y después al 15%. Según datos oficiales franceses, las exportaciones de bebidas alcohólicas a Estados Unidos —el principal destino internacional del vino francés— cayeron un 20% hasta situarse en 3.200 millones de euros durante el último año.
Macron subrayó la importancia de reforzar las exportaciones dentro del mercado europeo y defender los intereses franceses ante prácticas comerciales agresivas. Además, mencionó países como India, Canadá y Brasil como mercados con potencial para el vino francés gracias a recientes acuerdos comerciales firmados por la Unión Europea.
Por primera vez, la feria Wine Paris ha habilitado un espacio específico para vinos y espirituosos sin alcohol o con bajo contenido alcohólico. Esta iniciativa responde al aumento en la demanda por parte de consumidores abstemios o que buscan alternativas con menos graduación.