El vino pierde demanda tras años estable

Viernes 30 de Enero de 2026

La hostelería resiste mejor que la alimentación pero no compensa la bajada generalizada del mercado nacional

El consumo de vino en España ha registrado un descenso del 4% en el periodo interanual a noviembre de 2025, según los datos publicados por el Sistema de Información del Mercado del Vino (INFOVI) y analizados por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE). En estos doce meses, comprendidos entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025, se han consumido 9,4 millones de hectolitros, lo que supone una reducción de 395.296 hectolitros respecto al mismo periodo anterior.

El análisis mensual muestra que los meses de agosto, septiembre, octubre y noviembre de 2025 han sido especialmente negativos para el sector. El mes de septiembre ha registrado la mayor caída, con un descenso del 24,8% en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta tendencia negativa rompe con la estabilidad que se había observado en el consumo durante los años 2023 y 2024, cuando la moderación en la subida de precios permitió mantener las cifras.

La evolución por canales de distribución revela diferencias importantes. Según los datos de Nielsen IQ (TAM ON’25), el canal Hostelería ha mostrado una mejor evolución que el canal Alimentación. En Hostelería, las ventas en volumen han crecido un 0,6% y en valor un 1,3%. Por su parte, Alimentación ha sufrido una caída del 3,5% en volumen y del 0,7% en valor. A pesar de estos datos, Alimentación sigue representando el mayor peso en el mercado nacional, con un 56% del valor total y un 64% del volumen.

El precio medio por litro ha subido un 2,3% en el conjunto de ambos canales durante este periodo, situándose en 5,19 euros por litro. Si se analiza cada canal por separado, Alimentación ha experimentado una subida media del precio del 2,9%, mientras que Hostelería lo ha hecho en un 0,7%. Este aumento refleja que la subida de precios continúa siendo una constante tras los incrementos registrados desde finales de 2021 debido a la inflación y al aumento de costes.

En cuanto a las categorías dentro del canal Hostelería, todos los tipos de vino han aumentado sus ventas salvo el vino con Indicación Geográfica Protegida (IGP), que ha caído un 3,8% en valor; el vino sin IGP (-10,1%), el denominado “vino resto” (-7,1%) y también el vino sin IGP (-0,7%). En Alimentación, las ventas han caído en volumen para todas las categorías. Sin embargo, en valor han crecido las ventas de “vino resto” (+3,2%) y vino espumoso (+1,7%), mientras que el resto han descendido.

El informe señala que si se descuenta el efecto de la inflación sobre los precios medios y valores de venta del vino en España, la evolución real es más negativa. Los valores actuales aún no alcanzan los niveles previos a la pandemia. Además, existe un segmento denominado “resto canales”, que incluye ventas no registradas directamente por Nielsen IQ ni INFOVI. Este segmento representa aproximadamente un tercio del mercado (3,15 millones de hectolitros) y ha sufrido una caída del 7,7% durante este periodo.

La contracción actual se atribuye principalmente al impacto continuado de la inflación sobre los precios finales al consumidor y a la pérdida progresiva de poder adquisitivo. Aunque la estabilización observada durante los años anteriores permitió frenar la caída tras los incrementos iniciales derivados del aumento generalizado de costes desde finales de 2021 y durante todo 2022, la tendencia descendente se ha reactivado desde agosto de 2025.

El sector vitivinícola español sigue pendiente tanto de la evolución económica como del comportamiento del consumidor ante los cambios en precios y hábitos de compra. La hostelería gana cuota frente a alimentación pero no logra compensar completamente la bajada generalizada del consumo nacional.