Miércoles 21 de Enero de 2026
El sector de la alimentación, bebidas y tabaco en España ha cerrado el mes de noviembre de 2025 con señales mixtas en su desempeño exterior. Según el último Informe Mensual de Comercio Exterior elaborado por el Ministerio de Economía, las exportaciones españolas en su conjunto alcanzaron en los últimos 12 meses a noviembre 2025, un valor de 32.158,4 millones de euros, lo que supone una caída interanual del 11,7%.
Las importaciones también descendieron, situándose en 37.840,1 millones de euros, un 8% menos que en el mismo periodo del año anterior. El saldo comercial general se mantiene negativo, reflejando una menor actividad en los flujos internacionales.
En este escenario, el sector de alimentación, bebidas y tabaco se consolida como el segundo mayor exportador nacional. En noviembre representó el 18,9% del total exportado y el 19,2% en el acumulado entre enero y noviembre. El valor de las exportaciones del sector durante noviembre fue de 6.075,4 millones de euros, frente a unas importaciones de 4.941,9 millones. Esto deja un superávit mensual de 1.133,5 millones de euros. Sin embargo, la tasa anual de crecimiento de las exportaciones fue apenas del 0,2%, mientras que las importaciones aumentaron un 4,3%. Esta diferencia indica una presión sobre la competitividad del sector y plantea dudas sobre la sostenibilidad del superávit si la tendencia se mantiene.
En el periodo acumulado entre enero y noviembre de 2025, las exportaciones del sector sumaron 68.455,7 millones de euros y las importaciones alcanzaron los 52.822,8 millones. El saldo comercial positivo fue de 15.633 millones de euros. La tasa anual de crecimiento en las exportaciones fue del 4%, pero las importaciones crecieron un 7,5%. Este comportamiento refuerza la idea de que la presión competitiva está aumentando.
El análisis por subsectores muestra diferencias importantes. Frutas, hortalizas y legumbres lideran tanto en volumen como en superávit comercial mensual (1.360,2 millones), seguidos por los productos cárnicos (629,9 millones). Sin embargo, los productos cárnicos experimentaron una caída del 5,1% en sus exportaciones y un aumento del 18,6% en sus importaciones durante noviembre. Lácteos y huevos también registraron un incremento notable en las importaciones (19%). Por otro lado, subsectores como productos pesqueros y otros alimentos presentan déficits estructurales.
En el acumulado anual hasta noviembre, frutas, hortalizas y legumbres generaron un superávit superior a los 14.400 millones de euros. Los productos cárnicos aportaron un saldo positivo importante (7.360 millones), aunque con una subida preocupante del 29,6% en sus importaciones respecto al año anterior. Los déficits más marcados se encuentran en productos pesqueros (-3.360 millones), otros alimentos (-2.840 millones) y azúcar, café y cacao (-2.574 millones).
El destino principal de las exportaciones españolas sigue siendo Europa Occidental. Alemania, Francia, Italia y Portugal son los mercados más relevantes para frutas, hortalizas y legumbres; Francia e Italia también figuran entre los principales compradores de aceites y grasas; Portugal es clave para los productos cárnicos; Estados Unidos destaca como destino para aceites y grasas.
En cuanto a las importaciones por origen geográfico, países como Brasil y Estados Unidos son proveedores importantes para otros alimentos; Nigeria figura como origen relevante para frutas y hortalizas así como para azúcar, café y cacao; Argelia es relevante tanto para productos pesqueros como para productos cárnicos.
A nivel regional dentro de España existen diferencias notables en la contribución al comercio exterior agroalimentario. Cataluña lidera en volumen exportador con 1.265 millones de euros en noviembre y más de 15.000 millones en el acumulado anual hasta noviembre. Andalucía le sigue muy cerca con cifras similares tanto mensuales como anuales (14.274 millones acumulados). Sin embargo, regiones como Murcia muestran una especialización mucho mayor: el sector representa allí el 45% del total exportado en noviembre y supera el 53% en el acumulado anual.
El saldo comercial también varía según la comunidad autónoma: Andalucía (7.815 millones), Murcia (4.480 millones), Comunitat Valenciana (2.768 millones) y Aragón (2.277 millones) son las regiones que más contribuyen al superávit nacional del sector gracias a su especialización productiva.
El informe señala que la reducción generalizada del comercio exterior responde a varios factores: menor demanda internacional por parte de los principales socios comerciales europeos e internacionales; tensiones económicas persistentes; encarecimiento logístico; volatilidad en los precios internacionales; e incertidumbre sobre la evolución futura del consumo.
Las empresas alimentarias españolas orientadas al exterior se encuentran ante la necesidad de mantener su posición internacional apostando por la diversificación geográfica de mercados y por la eficiencia operativa para compensar posibles caídas puntuales o estructurales en algunos destinos tradicionales.
La evolución futura del comercio internacional será determinante para anticipar tendencias tanto en precios como en abastecimiento o consumo interno dentro del país. El entorno actual exige una adaptación constante por parte del sector agroalimentario español para preservar su papel estratégico dentro de la economía nacional ante un escenario internacional menos dinámico que años anteriores.