Martes 20 de Enero de 2026
El sector del Champagne ha registrado una caída en sus volúmenes por tercer año consecutivo. Según los datos publicados por el Comité Champagne, en 2025 se comercializaron 266 millones de botellas, lo que supone un descenso del 2% y 5,4 millones de botellas menos respecto al año anterior. El consumo en Francia, principal mercado para esta denominación, bajó hasta los 114 millones de botellas, con una reducción de 4,2 millones. Las exportaciones también disminuyeron ligeramente y sumaron 152 millones de botellas, 1,2 millones menos que en 2024.
El Comité Champagne atribuye este retroceso a varios factores. Entre ellos figuran la situación geopolítica internacional, cambios en los hábitos sociales y de consumo, ajustes de existencias e inflación. Además, la presión de otros espumosos como el Prosecco italiano se hace notar especialmente en el mercado francés. Los datos del Consorcio Prosecco DOC muestran que las exportaciones a Francia crecieron un 21,1% en volumen durante 2025. Esto convierte a Francia en el tercer mayor destino para el Prosecco, solo por detrás del Reino Unido y Estados Unidos.
Giancarlo Guidolin, presidente del Consorcio Prosecco DOC, explicó que la denominación ha mostrado capacidad de adaptación pese a la inestabilidad económica internacional. Guidolin señaló que uno de los objetivos principales para 2026 es consolidar el valor del Prosecco DOC para asegurar la rentabilidad de toda la cadena productiva. También subrayó la importancia de la sostenibilidad como herramienta básica para el futuro de la denominación y su competitividad internacional. El desarrollo de Proseccos con menor graduación alcohólica (entre 8% y 9%) continuará para responder a la demanda de productos más ligeros.
En total, durante 2025 se embotellaron 667 millones de botellas de Prosecco DOC, lo que representa un aumento del 1,1% respecto al año anterior. Guidolin remarcó que la cadena productiva ha actuado con unidad y que tanto la sostenibilidad como el valor añadido seguirán siendo prioridades.
Por su parte, Maxime Toubart, copresidente del Comité Champagne y presidente del Syndicat Général des Vignerons, afirmó que el mercado francés seguirá siendo prioritario en 2026. Toubart indicó que Francia es un escaparate fundamental para la denominación y que se trabajará para reforzar su posición mediante la promoción de los vinos y el conocimiento colectivo del sector.
En Australia, el director del Champagne Bureau Australia, John Noble, confirmó que este país mantuvo su puesto como séptimo mayor mercado exportador para Champagne en 2025. Noble explicó que los dos últimos años han supuesto una prueba para los sectores hostelero y minorista debido a la inflación, el aumento del coste de vida y cambios en los hábitos de consumo. Sin embargo, subrayó que el mercado australiano muestra un alto nivel de conocimiento sobre Champagne entre importadores, sumilleres y consumidores.
Noble también señaló una diversificación en los estilos disponibles en tiendas australianas. Aunque el Brut Non-Vintage sigue siendo el segmento más vendido, hay un interés creciente por cuvées como Blanc de Blancs, Blanc de Noirs, Vintage y Rosé. Este cambio ha impulsado recomendaciones personalizadas por parte del personal especializado y eventos privados para clientes interesados en conocer más sobre las características únicas del Champagne.
El sector del vino espumoso europeo afronta así un momento marcado por cambios en las preferencias del consumidor y una competencia cada vez más fuerte entre regiones productoras. Tanto Champagne como Prosecco buscan adaptarse a las nuevas tendencias mediante innovación y estrategias centradas en la calidad y sostenibilidad.