La mayor instalación agrivoltaica de viñedos en Norteamérica logra hasta el 85% de la producción habitual de uva

Viernes 28 de Noviembre de 2025

El sistema solar en Colorado permite ahorrar energía y protege los cultivos frente a heladas y granizo

$400,000 Agrivoltaics Project Powers One-Third of Colorado Vineyard While Shielding Crops From Extreme Weather

En el oeste de Colorado, la producción de vino y la generación de energía solar comparten un mismo espacio gracias a un proyecto de investigación que busca combinar ambos usos del terreno agrícola. En el Western Colorado Research Center, cerca de Orchard Mesa, el viticultor estatal Horst Caspari dirige la mayor instalación de agrivoltaica sobre viñedos en Norteamérica. Su trabajo pretende ofrecer datos útiles para que los productores comerciales puedan desarrollar proyectos solares aún mayores en sus propias explotaciones.

La agrivoltaica consiste en instalar paneles solares elevados sobre cultivos, en este caso, viñas. El objetivo es aprovechar la luz solar tanto para generar electricidad como para cultivar uvas. Caspari explicó durante una jornada de puertas abiertas a unos treinta vecinos de la zona que la idea no es nueva, pero hasta hace poco no se había probado a gran escala. “Las grandes instalaciones solares necesitan mucho terreno, y el mejor terreno para la energía solar suele ser también el mejor para los cultivos”, señaló Caspari. “Hace décadas ya se planteó que no tenía por qué ser una elección entre uno u otro uso, sino que podían convivir”.

En la finca experimental de Orchard Mesa, los paneles solares se sitúan a suficiente altura para permitir el paso de luz a las plantas. Según Caspari, con esta disposición se puede llegar a obtener al menos el 85% de la producción habitual de uva, e incluso superar esa cifra en algunos años dependiendo del tipo de cultivo y su tolerancia a la sombra. El sistema instalado combina paneles semitransparentes y opacos, lo que permite comparar su rendimiento energético y su efecto sobre las plantas.

El coste del montaje supera los 400.000 dólares y cubre aproximadamente un tercio de las necesidades energéticas de la finca. Sin embargo, Caspari subraya que el valor principal está en los datos obtenidos para futuras aplicaciones comerciales. Además de producir energía, los paneles ofrecen protección frente a fenómenos meteorológicos adversos. Este año, una tormenta de granizo arrasó toda la cosecha del centro experimental, pero los paneles han demostrado también ser útiles contra las heladas, uno de los principales problemas para los cultivos frutales en la región. Según las mediciones realizadas este mes, bajo los paneles se registraron hasta seis grados Fahrenheit más que en las zonas descubiertas durante noches frías.

El interés por este tipo de instalaciones crece en el valle. Talbott Farms, una explotación cercana, está instalando un sistema agrivoltaico sobre 1,1 hectáreas. Dada la elevada demanda eléctrica de estos productores frutícolas, Caspari calcula que podrán ahorrar cifras importantes en su factura energética al consumir directamente la electricidad generada por sus propios paneles.

La investigación continúa para determinar si merece la pena invertir en paneles semitransparentes más caros o si es posible obtener buenos resultados con modelos más económicos y una gestión adecuada de la luz. Los resultados podrían influir en futuras decisiones sobre cómo aprovechar mejor el terreno agrícola combinando producción alimentaria y generación eléctrica.

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