El Reino Unido subirá el impuesto al vino un 3,66% y refuerza su posición entre los países más caros de Europa

Jueves 27 de Noviembre de 2025

Una botella de Merlot costará 8,63 libras tras la subida, mientras España y Portugal mantienen precios medios por debajo de 4,40 libras

El gobierno del Reino Unido ha confirmado este miércoles, 26 de noviembre, que el impuesto especial sobre el alcohol subirá en línea con la inflación. Esta medida se recoge en los presupuestos presentados por el Ejecutivo y entrará en vigor el 1 de febrero de 2026. El índice de precios minoristas (RPI) se sitúa en un 3,66%, lo que supondrá un aumento de 13 peniques para una botella de vino Merlot de 13,5% de volumen alcohólico, que pasará a costar 8,63 libras si se traslada la subida íntegra al consumidor e incluyendo el IVA.

La Wine & Spirit Trade Association (WSTA), a través de su director ejecutivo Miles Beale, ha calificado la medida como poco acertada y ha advertido que podría agravar la situación económica del sector. Según la WSTA, los precios del vino y las bebidas espirituosas habrán subido casi una libra por botella en un año, teniendo en cuenta la acumulación de subidas impositivas, el nuevo impuesto sobre envases y el IVA. Las estrategias comerciales de minoristas y proveedores pueden variar respecto a cómo asumen estos incrementos, pero la noticia refuerza la percepción del Reino Unido como uno de los países europeos donde resulta más caro comprar vino.

Un estudio publicado el mes pasado por la empresa Into The Vineyard, basado en datos de Numbeo y conocido como The Pour Index, situó al Reino Unido en séptima posición entre los países europeos con precios más altos para una botella de vino de gama media, con un precio medio de 8 libras. Islandia encabeza la lista con un precio medio de 18,41 libras por botella, más del doble que la media europea. Noruega ocupa el segundo lugar (12,70 libras), seguido por Suiza (11,21), Finlandia (10,89) e Irlanda (10,46). España y Portugal figuran entre los países más económicos para adquirir vino según este índice, con precios medios de 4,36 y 4,35 libras respectivamente. Francia se sitúa en una posición intermedia con 6,10 libras.

Los precios del vino varían por múltiples factores: volúmenes de producción, costes asociados a la elaboración y distribución, disponibilidad o reputación de las bodegas. También influyen las fluctuaciones en los tipos de cambio, aranceles e impuestos especiales como el IVA.

El impuesto especial sobre el vino difiere mucho entre países europeos. España e Italia aplican una tasa cero a este producto, lo que está permitido por las normas comunitarias. Francia aplica gravámenes bajos. Sin embargo, existen excepciones y la Unión Europea establece una base superior para productos intermedios como algunos vinos fortificados. Un análisis reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que incluye datos también de países no comunitarios, señala que Turquía, los países nórdicos, Irlanda y el Reino Unido aplican tasas superiores a la media europea.

En el Reino Unido se implantó completamente en febrero un nuevo sistema impositivo basado en el grado alcohólico del vino: cuanto mayor es el porcentaje de alcohol, mayor es el impuesto aplicado.

Según la OMS, el vino sigue siendo la bebida alcohólica más barata en Europa si se compara con otras categorías. Sin embargo, esta organización recomienda aumentar los impuestos sobre todas las bebidas alcohólicas para reducir enfermedades relacionadas con su consumo.

Un análisis reciente realizado por la American Association of Wine Economists (AAWE) muestra que los precios del vino han subido en casi todos los países europeos durante la última década. Turquía ha experimentado un aumento superior al 1.500% entre septiembre de 2015 y septiembre de este año. En Croacia los precios han subido cerca del 92%, mientras que España ha registrado un incremento del 27,4%. En Italia el aumento ha sido del 7,4% y en Irlanda los precios han bajado un 11%. El Reino Unido no figura en esta lista concreta pero datos oficiales muestran que una copa media (175 ml) costaba 5,17 libras en enero frente a las 3,44 libras hace diez años.

En cuanto al consumo fuera del hogar y especialmente en restaurantes especializados en vinos exclusivos o añadas históricas, Londres figura entre las ciudades europeas con precios más elevados según un informe elaborado por Knight Frank junto a Wine Services. El precio medio por botella en los veinte mejores restaurantes londinenses supera los 740 dólares estadounidenses; París presenta una media inferior con 551 dólares.

Estos datos reflejan cómo factores fiscales y económicos influyen directamente sobre el precio final del vino para consumidores europeos y visitantes interesados en conocer o disfrutar del producto tanto en tiendas como en restaurantes especializados.

Tendencias