Raimat inicia la vendimia de 2025 con innovaciones sostenibles y una previsión de seis millones de kilos de uva ecológica

Martes 05 de Agosto de 2025

La bodega leridana reduce el consumo de agua, apuesta por compostaje propio y amplía el uso de luz ultravioleta en el viñedo

La bodega Raimat, situada en la Denominación de Origen Costers del Segre, ha iniciado este martes, 5 de agosto, la vendimia de 2025. Esta bodega leridana es una de las primeras en Europa en comenzar la recogida de uva cada año, debido a su ubicación y clima. El inicio temprano de la campaña se debe a las temperaturas favorables registradas durante la primavera. La previsión para esta vendimia es recoger cerca de seis millones de kilos de uva ecológica, una cifra algo superior a la del año pasado, ya que no se han producido heladas ni pedriscos que afecten a la producción.

La calidad de la uva se espera muy alta gracias a una maduración más lenta y equilibrada. El ciclo vegetativo comenzó con cierto retraso respecto a años anteriores, pero las temperaturas moderadas de julio han favorecido el desarrollo óptimo del fruto. Esto permite obtener un mejor equilibrio entre el grado alcohólico y la acidez, factores clave para los vinos que elabora Raimat.

La vendimia arranca con variedades blancas como chardonnay y xarel·lo, continuará con albariño y godello, y finalizará en octubre con las tintas pinot noir, tempranillo, garnacha y cabernet sauvignon. Un equipo de unas 80 personas realiza la recogida manualmente y durante la madrugada, aprovechando las horas más frescas para preservar la calidad del fruto. La recolección se hace por una sola cara de la cepa para seleccionar los racimos en mejores condiciones.

Este año, Raimat ha puesto en marcha dos novedades importantes. Por un lado, ha reducido un 20% el consumo de agua en el viñedo gracias a nuevas técnicas de riego localizado y subsuperficial. Este sistema lleva el agua directamente a las raíces a unos 40 centímetros de profundidad, lo que minimiza la evaporación. Además, se combina con riego de precisión mediante teledetección, cubiertas vegetales y mulching orgánico. Estas prácticas han permitido un uso más eficiente del agua en una zona donde la sequía es un problema habitual.

Por otro lado, la bodega ha inaugurado una planta propia de compostaje. Con ella transforma los residuos orgánicos generados durante el proceso vitivinícola, como raspones y hollejos, en compost que se utiliza para enriquecer los suelos del viñedo. Esta medida refuerza su apuesta por la economía circular y por una agricultura regenerativa que mejora la salud del suelo.

Raimat también está instalando un sistema de lagunaje de flujo vertical para tratar las aguas residuales generadas en bodega. Este método depura el agua mediante procesos naturales con bajo consumo energético y sin generación de residuos. El agua pasa por lechos filtrantes plantados con juncos que actúan como agentes depuradores. Además de limpiar el agua, este sistema ayuda a crear nuevos hábitats naturales y fomenta la biodiversidad local.

En cuanto al control sanitario del viñedo, Raimat continúa avanzando hacia una viticultura más sostenible. Por segundo año consecutivo vendimiará uvas procedentes de cinco hectáreas tratadas sin ningún tipo de pesticida, ni siquiera ecológico. Para ello utiliza luz ultravioleta tipo C durante la noche, lo que permite controlar enfermedades fúngicas como oídio y mildiu sin recurrir a productos químicos u orgánicos. Esta tecnología tiene base científica en estudios realizados por la Universidad de Cornell (Estados Unidos) y ha dado buenos resultados en cuanto a sanidad vegetal y reducción del impacto ambiental.

Joan Esteve, director de Raimat, señala que el cambio climático obliga al sector a buscar soluciones innovadoras para reducir su impacto ambiental. Según explica Esteve, es necesario apostar por técnicas sostenibles e incorporar avances tecnológicos que permitan un uso más eficiente del agua y otros recursos clave.

La bodega estudia ahora ampliar el uso de luz ultravioleta a todo su viñedo en próximas campañas. Si se confirma su eficacia a gran escala, supondría un cambio importante para el cultivo ecológico en España y podría servir como modelo para otras zonas productoras.

Raimat mantiene así su compromiso con una producción respetuosa con el medio ambiente y con la calidad del producto final. La campaña actual servirá para comprobar los resultados obtenidos con estas nuevas prácticas tanto en cantidad como en calidad de los vinos elaborados bajo certificación ecológica.