Un nuevo proyecto investigará cómo proteger las raíces de la vid frente a enfermedades y sequía

Miércoles 09 de Abril de 2025

El ICVV colaborará en RHIZOIMPROVE para desarrollar estrategias sostenibles que mejoren la salud del suelo en viñedos

El Instituto de Ciencias de la Vid y del Vino (ICVV) participará en un nuevo proyecto de investigación centrado en la salud del sistema radicular de la vid. Se trata del proyecto RHIZOIMPROVE, que busca mejorar el rizobioma para reducir el impacto de enfermedades en las raíces de la vid bajo condiciones de sequía. La iniciativa ha sido financiada por el Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación a través de la Agencia Estatal de Investigación, dentro de la convocatoria de Proyectos de Generación de Conocimiento 2023.

El proyecto estará coordinado por Amaia Nogales, investigadora del Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA), y contará con la participación del IRTA, la Universitat Politècnica de València (UPV) y el ICVV. Tendrá una duración de tres años, desde el 1 de septiembre de 2024 hasta el 31 de agosto de 2027. El presupuesto total asciende a 462.500 euros, con una asignación específica de 143.750 euros para el subproyecto liderado por el Dr. David Gramaje, investigador principal en el ICVV.

RHIZOIMPROVE tiene como objetivo estudiar cómo afectan los patógenos radiculares y la falta de agua al holobionte de la vid, es decir, al conjunto formado por la planta y los microorganismos que viven en asociación con ella. La vid es un cultivo con gran peso económico en España y otros países productores. Sin embargo, el cambio climático está provocando una reducción en la disponibilidad hídrica, lo que agrava los problemas sanitarios del viñedo.

El proyecto se centrará en dos enfermedades fúngicas que afectan al sistema radicular: la enfermedad del pie negro (Black Foot Disease) y la pudrición blanca de las raíces (White Root Rot Disease). La primera suele aparecer en suelos húmedos, mientras que la segunda se ve favorecida por condiciones secas. A pesar de estas observaciones previas, aún se necesita más información para entender cómo influyen estos factores en distintos tipos de suelo y bajo diferentes prácticas agrícolas, como el uso del riego.

Para abordar estos problemas, RHIZOIMPROVE desarrollará estrategias sostenibles basadas en tres líneas principales: seleccionar portainjertos más tolerantes tanto a patógenos como a sequía; mejorar el rizobioma mediante la introducción controlada de hongos beneficiosos y metabolitos derivados de exudados radiculares; y evaluar el equilibrio entre microorganismos patógenos y simbióticos en la rizosfera para favorecer un suelo más sano.

Uno de los focos del estudio será el papel que juegan los hongos micorrícicos arbusculares y los endófitos septados oscuros. Estos organismos han demostrado su capacidad para aumentar la tolerancia al estrés hídrico en otras especies vegetales. El equipo investigador espera comprobar si también pueden ser útiles en viticultura.

Los resultados permitirán identificar portainjertos más resistentes a enfermedades del suelo y a sequía, conocer mejor cómo influyen los exudados radiculares en esa resistencia, aplicar nuevos microorganismos beneficiosos para reforzar las defensas naturales del viñedo y establecer indicadores microbianos que sirvan para medir la salud del suelo.

Está previsto que los avances científicos obtenidos se publiquen en revistas especializadas con acceso abierto y se presenten en congresos internacionales. Además, RHIZOIMPROVE formará parte activa en redes europeas como MiCropBiomes y FoodWaStop dentro del programa COST Actions. Estas colaboraciones permitirán ampliar el alcance del proyecto e impulsar nuevas investigaciones sobre microbiomas agrícolas y enfermedades vegetales.

Con esta iniciativa, las instituciones participantes buscan aportar soluciones prácticas a uno de los principales problemas actuales del sector vitivinícola: mantener la productividad y sanidad del viñedo frente a un clima cada vez más seco.

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