Jueves 07 de Diciembre de 2023
La reciente inauguración de la Plaza del Vino en Mendoza, Argentina, representa un avance significativo tanto para el turismo como para la cultura de esta región, reconocida mundialmente por su producción vitivinícola. Este nuevo espacio, que une esfuerzos entre el Ministerio de Cultura y Turismo, el Centro de Congresos y Exposiciones y La Enoteca, Centro Temático del Vino, se erige como un símbolo de la importancia del vino en la identidad local y nacional.
El proyecto, a cargo del estudio Trama Arquitectura y financiado mediante fondos provinciales y nacionales del programa "50 Destinos" del Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación, no solo es una muestra de compromiso con la promoción de la cultura del vino, sino también un ejemplo de colaboración entre distintas instituciones y niveles gubernamentales.
Con una extensión aproximada de 1.700 metros cuadrados, la Plaza del Vino ofrece una experiencia única para locales y visitantes. Uno de los aspectos más destacados es su diseño, que integra elementos modernos y tecnológicos como sistemas avanzados de iluminación y mobiliario urbano de última generación. Estos elementos se complementan armoniosamente con la temática vitivinícola, creando un ambiente que invita a la exploración y el disfrute de la cultura del vino.
Un elemento central de la plaza es el deck elevado, una estructura que no solo realza la estética del lugar, sino que proporciona una perspectiva privilegiada de la muestra ampelográfica. Esta exhibición es particularmente notable, ya que presenta variedades de vid emblemáticas de Argentina, tales como Malbec, Bonarda, Tempranillo, Torrontés y Chardonnay, ofreciendo una representación tangible de la diversidad y riqueza de la viticultura argentina.
La integración del arte en este espacio es otro de sus puntos fuertes. El panel escultórico y lúdico, obra del Estudio Trama bajo la dirección técnica de los arquitectos Federico Cohen y Emanuel Fernández, es un homenaje a elementos esenciales de la vitivinicultura, como los racimos y las barricas. Esta pieza no solo embellece la plaza, sino que también cumple una función educativa, familiarizando a los visitantes con algunos de los aspectos más importantes del mundo del vino.
La Plaza del Vino, por lo tanto, se posiciona como un espacio multifacético, que combina educación, cultura, arte y turismo. Su inauguración no es solo un logro para la ciudad de Mendoza, sino también un reflejo de la importancia del vino en la cultura argentina, reafirmando la posición del país como uno de los líderes mundiales en la producción de vino.
Este proyecto, además, es un claro ejemplo de cómo el diseño urbano y la arquitectura pueden contribuir a la valoración y promoción de la cultura local. La Plaza del Vino no es solo un lugar de encuentro y celebración, sino también un punto de partida para la exploración de la rica tradición vitivinícola de Mendoza, invitando a residentes y turistas a sumergirse en una experiencia que va más allá del disfrute sensorial del vino, adentrándose en su historia, su producción y su relevancia cultural.
La Plaza del Vino de Mendoza es un espacio que refleja y celebra la identidad vitivinícola de Argentina, mostrando el potencial del vino como elemento unificador y como motor de desarrollo cultural y turístico. Este espacio se presenta como un destino obligado para los amantes del vino y la cultura, y un claro ejemplo del papel que el diseño urbano y arquitectónico juega en la promoción y preservación del patrimonio cultural.