Coldiretti logra apoyo europeo para exigir el origen en todas las etiquetas

La organización agraria suma a 12 países y reclama revisar el código aduanero comunitario

Miércoles 27 de Mayo de 2026

La organización agraria Coldiretti ha pedido en la Unión Europea que la indicación de origen sea obligatoria en la etiqueta de todos los alimentos y que se revise el código aduanero comunitario. La petición ha recibido el apoyo de 12 países, entre ellos Italia, Francia y Austria, según informó este martes la delegación de Basilicata.

Coldiretti sostiene que esta posición abre una vía para reforzar la transparencia en la cadena alimentaria y para dar más información a los consumidores sobre lo que compran. La organización afirma que su propuesta busca también proteger la renta de los agricultores europeos y limitar prácticas que considera desleales en el mercado.

La iniciativa llega después de una recogida de más de un millón de firmas, entregadas al comisario europeo de Salud, Olivér Várhelyi, para reclamar que el origen figure en todos los alimentos vendidos en la Unión Europea. La organización agraria defiende que esa medida permitiría reducir las ambigüedades que, a su juicio, perjudican tanto a las empresas del campo como a los compradores.

En el comunicado difundido por Coldiretti Basilicata se señala además que la revisión del código aduanero europeo es parte de la misma reclamación. La entidad pide cambios en la norma de la “última transformación sustancial”, que permite que productos llegados del exterior obtengan una nacionalidad comercial distinta tras procesos mínimos.

Según la organización, ese mecanismo puede alterar la transparencia del mercado y llevar a error a ciudadanos y empresas. Coldiretti pone como ejemplo productos como leche, carne o semielaborados procedentes de otros países que pueden venderse como italianos tras una elaboración limitada en territorio italiano.

La asociación agraria recuerda también la movilización realizada hace unas semanas en el paso del Brennero, donde reunió a socios llegados desde distintas zonas del país para protestar contra esas reglas aduaneras. En esa acción, la organización insistió en que el sistema actual permite vender como Made in Italy productos cuya materia prima no procede de Italia.

Coldiretti vincula esta reclamación con la salud pública, la claridad en las etiquetas y el ingreso de las explotaciones agrícolas. La entidad calcula además que el italian sounding resta más de 120.000 millones de euros a la cadena agroalimentaria italiana, una cifra que utiliza para pedir cambios normativos en Bruselas.