Yilite hunde su beneficio un 49,64% por el deterioro de su negocio de baijiu
La caída de ingresos, el deterioro de la caja y el crédito a distribuidores agravan la presión comercial
miércoles 26 de agosto de 2026

Yilite cerró el primer semestre con un fuerte deterioro de ventas, beneficio y caja en su negocio de baijiu, el destilado chino de alta graduación, con actividad centrada sobre todo en Xinjiang. La compañía comunicó este miércoles, 26 de agosto, que su facturación entre enero y junio se situó en 726 millones de yuanes, un 32,13% menos que en el mismo periodo de 2025. La bajada equivale a unos 344 millones de yuanes menos que un año antes, cuando ingresó alrededor de 1.070 millones.
El beneficio atribuible cayó todavía más. Pasó de 162,56 millones de yuanes en la primera mitad de 2025 a 81,86 millones en la de 2026, lo que supone un descenso del 49,64%. En términos absolutos, la ganancia se redujo en 80,70 millones. La diferencia entre la caída de las ventas y la del beneficio muestra un empeoramiento claro de la rentabilidad en el semestre.
La presión no se quedó en la cuenta de resultados. El flujo de caja operativo fue negativo en 283 millones de yuanes, y la salida de caja aumentó un 33,26% frente al mismo tramo del ejercicio anterior. Eso supone unos 71 millones de yuanes más de salida que hace un año. En este tipo de negocio, la caja suele ser una referencia útil para medir si el producto se vende y se cobra con normalidad en la red comercial.
El balance también recoge un fuerte aumento de la financiación al canal. Las cuentas por cobrar alcanzaron 323 millones de yuanes, más de veinte veces el nivel de comienzos del ejercicio. Yilite vincula ese salto al crédito concedido a distribuidores. En la práctica, esa cifra indica que una parte mayor de las ventas todavía no se ha convertido en cobro.
La propia empresa añade otros dos elementos que ayudan a explicar la situación: exceso de inventario y desorden de precios en determinados canales. Son dos señales habituales cuando los distribuidores tardan más en absorber el producto y cuando el mercado necesita más tiempo para volver a un nivel de existencias y de precios más estable.
Las cifras del semestre son no auditadas. Además, Yilite no publicó datos de toneladas vendidas ni un desglose cuantitativo por gamas, de modo que no puede precisarse qué parte del retroceso responde a menor volumen, cuál al precio y cuál a la mezcla de producto. Esa falta de detalle limita la lectura comercial fina del semestre, pero no cambia el cuadro principal: menos ingresos, una caída del beneficio mucho mayor, más ventas a crédito y peor caja.
Para una compañía de bebidas espirituosas que depende de una red amplia de distribución, esa combinación suele ir ligada a una salida de inventario todavía incompleta. La evolución de la segunda mitad del año servirá para comprobar si Yilite logra reducir el crédito al canal, ordenar los precios y acercar de nuevo la caja operativa a terreno positivo.