Miércoles 26 de Agosto de 2026
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La vendimia de Valpolicella se ha adelantado este miércoles, 26 de agosto, con un arranque dos semanas antes de la media histórica. El Consorzio Vini Valpolicella informa de que en los viñedos de los 19 municipios de la denominación ya ha comenzado la recogida de la Corvina y que, a partir de la próxima semana, llegará el turno de la Corvinone y la Rondinella.
La entidad atribuye este adelanto al calor y a la sequía del verano, que también sitúan el calendario siete días por delante del de 2025. En esta primera fase, además, maneja previsiones de calidad favorables, siempre que no aparezcan problemas meteorológicos en las próximas semanas.
La estimación actual sitúa la cosecha total en algo más de 861.000 quintales de uva, una cifra en línea con la del año pasado. La novedad de esta campaña está en la gestión del volumen disponible: 172.280 quintales, el 20% de la producción, pasarán a almacenamiento. Esa medida, aprobada por el consorcio el 2 de abril, reduce el rendimiento efectivamente disponible de 100 a 80 quintales por hectárea.
El objetivo, según la propia denominación, es mantener el equilibrio económico de la cadena del vino ante la ralentización de la demanda internacional. En el caso del Amarone y el Recioto, el consorcio calcula que casi 328.000 quintales de uva, el 38% del total, quedarán reservados para la selección. Los primeros controles de calidad dan mejores resultados en las viñas más viejas, en especial las conducidas en pérgola, que han soportado mejor el estrés hídrico, y también en las parcelas con riego suficiente.
Junto a esas previsiones agronómicas, la denominación ha trasladado su inquietud por la evolución de los precios de la uva, sobre todo en la destinada al secado. El presidente del Consorzio Vini Valpolicella, Christian Marchesini, sostiene que las cotizaciones están bajando en un momento “muy complejo e incierto” para el sector y considera que esa dinámica no se ajusta a las orientaciones pactadas en la mesa de la cadena convocada antes de la vendimia.
Marchesini añade que los productores ya han asumido las reducciones de rendimiento y las nuevas medidas de almacenamiento para preservar el equilibrio de la denominación. A su juicio, una nueva pérdida de valor de la uva perjudica a las empresas que sostienen esa estrategia en una campaña marcada por la dificultad para encontrar mano de obra especializada, por el aumento de los costes, en especial los energéticos, y por un mercado que sigue siendo delicado.
El adelanto de Valpolicella no es un caso aislado. En 2026, varias zonas europeas han registrado vendimias tempranas, y en Italia la recogida de variedades blancas precoces y de uvas para bases espumosas ya va avanzada en muchos territorios. Entre las grandes zonas de tintos, la situación es desigual y depende tanto de la variedad como de la altitud, la disponibilidad de agua y la evolución de las temperaturas nocturnas.
En Langhe, el presidente del consorcio, Sergio Germano, señala que ya se están realizando los primeros muestreos del Nebbiolo para Barolo y Barbaresco. Allí el adelanto es menor, de entre cinco y diez días, pero la recogida aún no ha arrancado porque esperan la plena madurez fenólica. Si no hay sorpresas, la vendimia comenzará entre mediados y finales de septiembre.
Germano explica que las reservas de agua acumuladas en el viñedo han evitado el estrés hídrico y que algunas lluvias recientes han refrescado las noches. Esa amplitud térmica, añade, favorece al Nebbiolo y permite esperar una buena evolución si el tiempo se mantiene en la línea de los últimos días.
En Toscana, el calendario también varía según la zona. En Bolgheri, el director del Consorzio Vini Bolgheri e Bolgheri Sassicaia, Daniele Parri, afirma que algunas bodegas ya han empezado con Merlot y Syrah, mientras que para el Cabernet Sauvignon todavía harán falta unos días más, a expensas de la meteorología.
En Chianti Classico, el consorcio apunta que ya se han cortado algunos racimos de variedades más tempranas, pero que el Sangiovese que dará lugar al vino emblema del Gallo Nero sigue pendiente de la evolución de los próximos días. En Montalcino ya se ha recogido parte de la uva que no se destinará a Brunello di Montalcino. Para el Sangiovese reservado a ese vino, el presidente del consorcio, Giacomo Bartolommei, sitúa el inicio de la vendimia en torno a comienzos de septiembre, con una previsión de menor rendimiento en vino, aunque con una calidad “muy alta”.
Más al sur, en Abruzzo, la campaña sigue centrada en los blancos precoces. El presidente del Consorzio Vini d’Abruzzo, Alessandro Nicodemi, explica que ahora mismo se trabaja con Pecorino y Trebbiano y que la sequía también se dejará notar en el Montepulciano d’Abruzzo. La previsión es empezar con esa variedad hacia mediados de septiembre.
En Etna, la vendimia de tintos aún queda lejos. El presidente del Consorzio dei Vini Etna Doc, Francesco Cambria, sitúa la recogida de las uvas blancas hacia mediados de septiembre y la de las tintas entre finales de septiembre y comienzos de octubre, dentro de unos plazos próximos a los habituales en la zona.
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