El calor extremo adelanta la vendimia del espumoso italiano en Franciacorta
La recogida nocturna gana terreno para preservar acidez, aromas y calidad de la uva
miércoles 12 de agosto de 2026

Los productores italianos de vino espumoso, y en especial los de Franciacorta, están cambiando el calendario de la vendimia y parte de su forma de trabajar por el calor extremo. Según informa Associated Press este martes, 11 de agosto, la recogida de la uva se está adelantando y cada vez gana más peso la vendimia nocturna para preservar la calidad de la fruta.
El cambio responde a una razón directa: las altas temperaturas aceleran la maduración de la uva. Cuando eso ocurre, las bodegas y los viticultores tienen menos margen para esperar y deben cortar los racimos antes de lo habitual si quieren conservar el equilibrio que necesita un espumoso.
La recogida durante la noche es una de las medidas que se están implantando en la zona. Trabajar con temperaturas más bajas ayuda a mantener la acidez de la uva y a proteger aromas delicados, dos elementos básicos para elaborar espumosos de calidad. La menor exposición al calor también reduce el estrés de la fruta en el momento de entrar en bodega.
Associated Press sitúa este ajuste como una muestra de cómo el cambio climático está modificando la viticultura en el norte de Italia. Franciacorta, conocida por sus espumosos de alta gama elaborados sobre todo con Chardonnay y Pinot Nero, se encuentra ante un escenario de temperaturas más altas y episodios de sequía que obligan a revisar prácticas tradicionales.
La adaptación no se limita al horario de la vendimia. Productores de la zona están aplicando otras técnicas para ayudar a la viña a soportar mejor estas condiciones, entre ellas el manejo del suelo y de la cubierta vegetal y el trabajo sobre la masa foliar. El objetivo es proteger la planta y mantener la regularidad de la uva pese a los cambios del tiempo.
En ese proceso también participan científicos y especialistas agrarios. Su labor consiste en seguir el efecto de la meteorología sobre el viñedo y en desarrollar estrategias que permitan sostener el nivel de los espumosos italianos en un momento de cambios cada vez más visibles en el campo.
Lo que ocurre en Franciacorta va más allá de una cuestión agronómica. Al tratarse de una zona ligada a espumosos premium, cualquier alteración del calendario de entrada de uva y de la organización de la vendimia puede repercutir en los costes de producción y, con el tiempo, en la oferta disponible. Si estos episodios de calor se repiten, el sector de bebidas podría ver ajustes en volúmenes, en la planificación de bodega y en el precio final de algunas referencias.
La combinación de maduración más temprana y vendimia nocturna resume, por ahora, una parte del nuevo mapa del vino en Italia. En Franciacorta, esa adaptación ya no se plantea como una medida puntual, sino como una respuesta práctica a un clima que está cambiando la forma de producir uno de los espumosos más conocidos del país.