Francia pide a Estados Unidos retirar los aranceles al vino y al champán franceses

París reclama el mismo trato que Washington ha abierto al whiskey irlandés en el mercado estadounidense

sábado 24 de octubre de 2026

Compártelo

Leído › 417 veces

Francia pide a Estados Unidos retirar los aranceles al vino y al champán franceses

Francia ha vuelto a pedir a Estados Unidos que excluya de los aranceles a sus vinos y bebidas espirituosas, incluido el champán, con el argumento de que los productos franceses deben recibir el mismo trato que el whiskey irlandés. La reclamación la expresó este viernes, 23 de octubre, el ministro francés Nicolas Forissier, antes de una reunión informal de ministros de Comercio de la Unión Europea en Dublín.

Forissier afirmó que había planteado recientemente esa cuestión a Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos. La posición francesa pasa por lograr una exención para sus exportaciones de vino y espirituosos al mercado estadounidense en un momento en el que Washington ha abierto una vía de alivio arancelario para el whiskey irlandés.

La petición francesa se centra de forma expresa en el vino y en el champán, dos categorías con un peso relevante en la oferta exterior del país. París sostiene que no habría razón para mantener gravámenes sobre esas bebidas si otro producto europeo del mismo sector obtiene un tratamiento más favorable en la entrada a Estados Unidos.

El movimiento tiene interés para la industria de bebidas porque una exención de este tipo puede cambiar el coste de acceso al mercado estadounidense y alterar la posición comercial de los productores franceses frente a otros proveedores. En este negocio, un arancel no solo afecta al precio de importación. También influye en los márgenes de distribuidores e importadores, en la fijación del precio final y en la capacidad de cada origen para ganar espacio en tiendas, restauración y hostelería.

Cuando las rebajas arancelarias se aplican solo a algunos países o a determinadas categorías, el efecto suele trasladarse a toda la cadena. Los compradores pueden reordenar pedidos, ajustar surtidos o dar preferencia a referencias con menor carga fiscal. En el caso del vino y de los espirituosos, donde el precio final pesa mucho en la decisión de compra, una diferencia arancelaria puede tener impacto en la rotación de producto y en la cuota de mercado.

La intervención de Forissier sitúa además la cuestión en la agenda comercial entre Bruselas y Washington. Francia busca que sus vinos y espirituosos no queden en peor situación que el whiskey irlandés dentro del mercado de Estados Unidos, uno de los principales destinos para las bebidas importadas de alta gama. De prosperar la petición, el cambio podría aliviar el acceso de las bodegas y casas de champán francesas a ese país y modificar el equilibrio entre orígenes en uno de los mercados más relevantes para el sector.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 417 veces

Cookies

Utilizamos cookies y otras tecnologías para que el sitio funcione, analizar su uso y ofrecer contenidos externos. Puedes aceptar, rechazar o configurar las cookies opcionales.

Política de cookies