Turkish Airlines gana 197 millones de dólares pese al impacto del conflicto en Oriente Medio
La facturación creció un 20,5% impulsada por la carga y por el alza del ingreso unitario
lunes 10 de agosto de 2026

Turkish Airlines cerró el segundo trimestre de 2026 con un beneficio neto de 197 millones de dólares, pese al impacto del conflicto en Oriente Medio sobre el precio del combustible y sobre la operativa de carga aérea. La aerolínea comunicó este lunes, 10 de agosto, que compensó parte de ese efecto con una gestión dinámica de su capacidad y con el aumento de los ingresos por pasajero y por mercancías.
La facturación total entre abril y junio alcanzó los 7.200 millones de dólares, un 20,5% más que en el mismo periodo de 2025. La compañía vincula esa mejora a la ampliación de la flota, a la planificación de capacidad y al buen comportamiento de la demanda en varias regiones. A cierre de junio, Turkish Airlines contaba con 552 aviones, un 14% más que un año antes.
Uno de los motores del trimestre fue el negocio de carga. Turkish Cargo elevó un 11,3% el volumen transportado y aumentó un 58% sus ingresos, hasta rozar los 1.300 millones de dólares. La empresa atribuye ese avance a su infraestructura y a su posición geográfica, en un periodo en el que la guerra en Oriente Medio presionó la capacidad internacional de transporte aéreo de mercancías.
En pasajeros, la aerolínea registró un factor de ocupación del 84,0%, 1,8 puntos más que un año antes. Turkish Airlines afirma que es el nivel más alto logrado por la compañía en un segundo trimestre. La mejora se apoyó, según la empresa, en la demanda procedente de Asia y también de los mercados de Europa y África.
El resultado operativo también quedó por encima de las previsiones internas. El EBITDAR superó los 900 millones de dólares y el margen EBITDAR se situó en el 12,6%, frente al 8% que la compañía había previsto. Turkish Airlines señala que el alza de los precios del combustible tuvo un efecto diferido sobre los costes en el trimestre, pero que el mayor ingreso unitario por pasajero y por carga ayudó a compensarlo.
El presidente del Consejo de Administración y del Comité Ejecutivo, Murat Şeker, sostuvo que la red de vuelos de la aerolínea, su modelo de negocio diversificado y la agilidad operativa permitieron superar un periodo marcado por la tensión geopolítica y por el encarecimiento del combustible. También señaló que la empresa mantuvo medidas de eficiencia en todas sus unidades y una gestión disciplinada del coste.
En los seis primeros meses del año, Turkish Airlines invirtió 3.100 millones de dólares. Además, sus activos consolidados ascendieron a 51.000 millones de dólares y la plantilla total, incluidas las filiales, superó los 101.000 empleados.
Para el tercer trimestre, la compañía prevé un margen EBITDAR de entre el 20% y el 25%. Turkish Airlines considera que la demanda de pasajeros y de carga puede limitar parte del efecto negativo del combustible, aunque persisten las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y los problemas de producción de aviones que afectan a la industria.