Jueves 06 de Agosto de 2026
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Asaja Castilla y León prevé una campaña difícil para la comercialización de la uva y acusa a las empresas compradoras de extender “cierta psicosis” en el sector con el fin de hundir los precios de forma generalizada, sin diferenciar entre zonas ni calidades. La organización agraria hizo pública esta advertencia este miércoles, 5 de agosto, ante el arranque próximo de una vendimia que, según sus responsables, empezará antes de lo habitual en la comunidad.
La organización sitúa el foco en la fase de compraventa y no solo en la producción. A su juicio, el problema está en la presión a la baja sobre las cotizaciones en un momento previo a la recolección, cuando las operaciones entre viticultores y bodegas empiezan a cerrarse. Asaja sostiene que esa dinámica puede afectar al conjunto del sector si se extiende sin atender a la situación de cada zona productora ni al valor de cada tipo de uva.
Ante ese escenario, la organización reclama que se aplique con rigor la Ley de la Cadena Alimentaria. Asaja recuerda que la norma prohíbe la venta a pérdidas, exige que todas las operaciones de venta estén amparadas por un contrato y fija que la uva debe pagarse a 30 días. Para la organización, cualquier incumplimiento de esos puntos queda fuera de la legalidad y requiere una respuesta firme de la Administración.
Asaja asegura además que, a estas alturas, todavía hay algunos casos de uva de la campaña de 2025 que sigue sin cobrarse. Ese dato refuerza, a juicio de la organización, la necesidad de un mayor control público sobre las relaciones comerciales entre viticultores y bodegas durante la vendimia.
Por ese motivo, la organización agraria ha pedido a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental que active desde este momento todos los medios de supervisión sobre la campaña de compraventa de uva. Su petición pasa por establecer controles para verificar el cumplimiento de la ley y evitar, en palabras de Asaja, que el agricultor vuelva a ser “la parte esquilmada”.
La organización también recuerda que las bodegas reciben fondos financiados a través de la Política Agraria Común para promocionar el vino y ampliar mercados exteriores. Con esa referencia, Asaja reclama una corresponsabilidad entre todos los eslabones de la cadena y sostiene que los viticultores ya han asumido parte del ajuste del sector.
En ese sentido, la organización afirma que los agricultores han actuado con responsabilidad, han aceptado incluso reducciones de rendimientos y se han adaptado a las exigencias de las bodegas y del mercado. Por ello, pide a las bodegas que paguen la uva “como deben” y advierte de que, sin viticultores, tampoco ellas podrán mantener su actividad a medio plazo.
El pronunciamiento de Asaja llega en la antesala de una vendimia que tendrá en la comercialización uno de sus principales focos de atención en Castilla y León. La organización sitúa la vigilancia de contratos, plazos de pago y precios como una cuestión esencial para evitar tensiones añadidas en una campaña que ya da por complicada.
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