Asti pacta la vendimia del Moscato bajo la amenaza de otra caída de precios

El exceso de stock y unas ventas más débiles agravan la crisis en una zona clave del vino italiano

Miércoles 24 de Junio de 2026

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El sector del vino en Asti ha cerrado un acuerdo sobre la uva para Moscato d’Asti y Asti DOCG a pocas semanas de la vendimia, pero el pacto llega en un momento de presión sobre los precios, exceso de existencias en bodega y ventas más lentas tanto dentro como fuera de Italia.

La negociación entre la industria y una parte del sector agrario sobre el rendimiento de la próxima vendimia se resolvió este lunes, 23 de junio, durante una reunión del consejo de administración del Consorzio dell’Asti. La Stampa sitúa ese acuerdo en un clima de fuerte tensión entre viticultores y bodegas, con cuentas en pérdidas tras una campaña que muchos productores consideran negativa.

En la zona de Asti pesan varios factores al mismo tiempo: las bodegas mantienen niveles altos de stock, el mercado del vino avanza con lentitud y las exportaciones y el consumo interno han bajado. Entre las causas que cita el sector figuran las guerras, los aranceles, el endurecimiento de las sanciones del código de circulación y los márgenes aplicados dentro de la cadena comercial.

La próxima cosecha se perfila abundante y con buena calidad, pero esa previsión no ha rebajado la inquietud. Parte de los viticultores teme que la abundancia de uva termine trasladándose a nuevas bajadas en origen. En Barbera d’Asti, el mercado del vino a granel se mueve en torno a 0,80 euros por litro, un nivel que La Stampa describe como mínimo histórico. En Moscato, la situación también es delicada.

El debate se ha trasladado a la Región del Piamonte y a las sedes de los consorcios de tutela. En esas reuniones participa el consejero regional de Agricultura, Paolo Bongioanni, que busca una salida compartida con los distintos eslabones de la cadena.

Entre las opciones sobre la mesa figura una intervención regional para algunas denominaciones de tintos de Asti con una aportación cercana a 1,7 millones de euros para dar salida a existencias destinadas a acetificación. También se estudia el interés del histórico fabricante piamontés Ponti, con sede en Ghemme, dispuesto a pagar otros 0,45 euros por litro. Esa vía serviría para apartar la posibilidad de una destilación extraordinaria del vino almacenado.

El vicepresidente del Consorzio Barbera d’Asti e Vini del Monferrato, Giorgio Gozzellino, rechaza esa última opción. “De destilación no se habla”, afirma. Añade que se trabaja en varias estrategias ante la inminente vendimia y precisa que no le consta que ya haya decisiones oficiales cerradas. Gozzellino sostiene además que la Región quiere reforzar la promoción y preparar un plan a medio y largo plazo con vendimia en verde y control de rendimientos.

Davide Viglino, director de Vignaioli Piemontesi, cooperativa con sede en Castagnito que agrupa a 33 bodegas sociales del Piamonte, abre también la puerta a una colaboración estable con las acetificadoras. A su juicio, un proyecto estructural para elaborar un producto de calidad podría ayudar al conjunto del sector. Viglino sostiene que los vinos de consumo diario son los más perjudicados y atribuye esa situación a varios problemas, entre ellos la pérdida de poder adquisitivo de las familias y los cambios en los usos y momentos de consumo. También explica que han pedido a la Región ampliar la línea de préstamos de explotación para aliviar el peso de los intereses financieros sobre las empresas.

Dentro de las denominaciones ligadas al Moscato, el comportamiento comercial no es uniforme. El Asti Spumante mantiene mejor su posición en los mercados, mientras que Moscato d’Asti pierde algo de terreno. Aun así, el conjunto de la denominación registra un descenso del 4% respecto al año pasado.

La dimensión económica del problema es amplia en una provincia muy ligada al viñedo. El sector vitivinícola astigiano reúne a unos 2.500 viticultores dedicados a Barbera d’Asti sobre 5.300 hectáreas y a unos 3.000 productores de Asti DOCG sobre 10.000 hectáreas, una tercera parte de toda la superficie plantada de viñedo en el Piamonte.

La evolución de este acuerdo importa también al negocio de las bebidas porque condiciona cómo se formarán los precios antes de la vendimia y qué volumen acabará en vino espumoso, vino tranquilo o acetificación. Si continúan las existencias altas y el mercado sigue débil, bodegas y cooperativas pueden ver más presión sobre sus márgenes en una zona clave para el Moscato italiano.

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