Martes 26 de Mayo de 2026
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Las bodegas inglesas están midiendo el impacto de varias heladas severas que han golpeado distintas zonas del país en las últimas semanas, en un momento delicado para la brotación de la vid. Los productores consultados por The Drinks Business explican que el episodio comenzó antes de Semana Santa y sigue activo, con daños todavía difíciles de cuantificar en las cepas y con un aumento claro de los gastos para proteger los viñedos.
En Hampshire, la enóloga Zoë Driver, de Black Chalk, describió una campaña “algo dura” y explicó que las heladas han obligado a mantener turnos nocturnos para vigilar las parcelas. Jacob Leadley, propietario de la bodega y responsable también de la elaboración, afirmó que el gasto previsto para combatir el frío se ha multiplicado por cinco respecto al presupuesto inicial. A ese desembolso se suman las horas del equipo, el consumo de propano y gasóleo y el uso continuo de maquinaria específica para intentar frenar el daño.
Black Chalk trabaja con 12 protectores contra heladas y con un sistema FogDragon, que lanza una niebla protectora desde detrás de un tractor. Leadley señaló que el encargado del viñedo ha recorrido cada noche una distancia equivalente a la que separa Hampshire de Glasgow. La bodega admite que aún es pronto para saber cuánto afectará este episodio a la vendimia, pero sí reconoce que el impacto económico ya es claro.
En East Sussex, America Brewer, propietaria y enóloga de Oastbrook Estate, dijo que las últimas semanas han sido “probablemente el episodio de heladas más importante” desde que plantó sus viñas en 2018. Según explicó, el daño no ha sido uniforme. Las zonas más afectadas son los bolsillos fríos locales y las partes del viñedo sin protección, mientras que algunas filas cercanas al bosque apenas han sufrido daños.
Para reducir las pérdidas, Oastbrook ha usado calefactores infrarrojos, braseros y barreras contra heladas. Brewer indicó que estas medidas ayudan “hasta cierto punto”, pero no eliminan por completo el problema. La bodega sigue evaluando el alcance real del episodio sobre sus parcelas.
En Kent, Henry Warde, propietario de Squerryes, afirmó que el daño por heladas ha sido el más grave que han visto desde 2017. Aunque la finca aplicó tratamientos protectores en las zonas más sensibles, Warde subrayó que la ubicación del viñedo sigue siendo uno de los factores más importantes para limitar el riesgo. También explicó que una helada de aire registrada el 24 de abril afectó a partes de la finca que no habían sufrido daños desde la plantación en 2006.
La esperanza de Squerryes pasa ahora por los brotes secundarios, que podrían compensar parte de la pérdida prevista en la cosecha. Aun así, la bodega admite que parte del rendimiento ya está comprometido.
No todas las explotaciones han sufrido igual. En West Sussex, Stopham Vineyard decidió en 2021 instalar un sistema Plantex de aspersión contra heladas. Marie Davies, responsable comercial de la empresa, recordó que durante años se preguntaron si aquella inversión había merecido la pena. Este año, dijo, sí ha sido útil. Según explicó, Simon Woodhead, propietario y director técnico de la bodega, ha tenido que salir al viñedo en varias noches para activar el sistema.
Davies añadió que las cepas siguen sanas por ahora y recordó que en Inglaterra suele haber riesgo de heladas hasta finales de mayo. Aun así, se mostró prudente sobre lo que pueda pasar en las próximas semanas.
En Black Chalk, Leadley insistió en que su viñedo tiene una ventaja cuando pasa esta fase del año: está situado al fondo de un valle. Esa posición aumenta la exposición a las heladas primaverales, pero también hace que en verano haya entre 2 y 3 grados más y que la uva madure mejor. Esa maduración extra es parte del estilo de la casa y permite elaborar vinos como Paragon blanc de blancs e Inversion blanc de noirs, cuya segunda añada acaba de salir al mercado.
Leadley explicó que Paragon se apoya en una levadura aromática y en foudres para ganar equilibrio y textura. En Inversion, buena parte del Pinot Noir procede de parcelas plantadas con el clon 777 de Borgoña. El productor señaló que ese material vegetal da mucha estructura y elegancia sobre suelos calcáreos.
Aun así, nadie sabe todavía si esta campaña ofrecerá cantidad y calidad suficientes para mantener esas referencias en 2026. Black Chalk ya tuvo que destinar toda su uva a sus vinos base en 2021 por una cosecha pequeña. Driver recordó también las fuertes heladas que afectaron a las primeras añadas de Paragon e Inversion.
Leadley defendió seguir trabajando solo con vinos de añada pese a la variación natural entre campañas. Según dijo, esa decisión obliga a sacar partido incluso a los años difíciles y mantiene a su equipo pendiente del viñedo durante toda la temporada.
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