Viernes 11 de Abril de 2025
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El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribeira Sacra ha informado que tramitará hasta el 23 de abril las ayudas destinadas a la reestructuración y reconversión de viñedos. Estas ayudas están dirigidas a los viticultores inscritos en el registro de la denominación, y se enmarcan dentro del procedimiento MR446A, regulado por la Orden publicada en el Diario Oficial de Galicia (DOGA) el pasado 10 de abril.
La Consellería de Medio Rural ha convocado estas ayudas para el año 2025 con el objetivo de mejorar la competitividad del sector vitivinícola gallego. Las medidas buscan reducir los costes de producción, fomentar prácticas sostenibles y adaptar las explotaciones a las nuevas demandas del mercado. También se pretende conservar las variedades autóctonas gallegas, que tienen un rendimiento más bajo pero una calidad diferenciada reconocida.
Las personas beneficiarias deben estar inscritas en el Registro Vitícola y tener viñas destinadas a la producción de uva para vinificación. La superficie máxima subvencionable es de 10 hectáreas por solicitante. Las ayudas se aplicarán a operaciones como la replantación de viñas, el cambio de variedades y la mejora en las técnicas de gestión del viñedo.
El plazo para presentar solicitudes ya está abierto y finalizará el 25 de abril. Los viticultores que pertenezcan a la D.O. Ribeira Sacra pueden gestionar su solicitud directamente en la sede del Consejo Regulador, ubicada en la calle Comercio número 6-8, primer piso, en Monforte de Lemos. Para ello, deben pedir cita previa llamando al número 982 41 09 68.
Estas ayudas forman parte del programa nacional de apoyo al sector vitivinícola y están cofinanciadas por fondos europeos. Su finalidad es impulsar un modelo productivo más eficiente y profesionalizado, facilitar el relevo generacional y contribuir al desarrollo económico del medio rural gallego. Además, se busca reforzar la posición comercial de los vinos gallegos mediante una oferta más adaptada a los gustos actuales sin perder su identidad varietal.
La tramitación se realiza a través del Consejo Regulador para facilitar el acceso a los productores locales y garantizar que las solicitudes cumplan con los requisitos establecidos por la administración autonómica. El personal técnico del Consejo asesora a los viticultores durante todo el proceso, desde la preparación de la documentación hasta la presentación final.
Esta convocatoria forma parte de una estrategia más amplia que promueve cambios estructurales en el viñedo gallego. Entre sus objetivos también figura mejorar la rentabilidad económica de las explotaciones mediante una mejor planificación del terreno y una gestión más eficiente del cultivo. La adaptación varietal permite responder mejor a las condiciones climáticas actuales y futuras, así como a las preferencias del consumidor.
La iniciativa también tiene un componente ambiental, ya que fomenta prácticas agrícolas menos agresivas con el entorno natural. Esto incluye técnicas que reducen el uso de productos químicos, optimizan el consumo de agua y favorecen la biodiversidad en las zonas vitícolas.
En años anteriores, este tipo de ayudas ha permitido renovar parcelas envejecidas, introducir variedades mejor adaptadas al terreno y modernizar sistemas de conducción y poda. En esta edición se espera mantener esa línea de trabajo con especial atención a las pequeñas explotaciones familiares que forman buena parte del tejido productivo en Ribeira Sacra.
Los interesados deben presentar un plan detallado con las actuaciones previstas, incluyendo planos, presupuestos y cronograma. La Consellería evaluará cada solicitud según criterios técnicos y económicos antes de conceder las ayudas.
El Consejo Regulador recuerda que estas medidas son voluntarias pero pueden suponer una mejora importante para quienes buscan actualizar sus viñedos o adaptarse a nuevas exigencias del mercado sin perder su vinculación con el territorio.
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