Lunes 10 de Noviembre de 2008
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Mar de Frades nace el año 1987 y su trayectoria es paralela a la de la Denominación de Origen Rias Baixas. Es una bodega pionera en la zona y representa la interpretación de la más arraigada tradición del Val do Salnés, capital histórica del Albariño. Aquí es donde comenzó la leyenda de los vinos varietales de Albariño y donde, sin duda, se producen los vinos blancos más sofisticados y sugerentes de España, característicos por su frescura e intensidad aromática.
En las laderas del monte Valiñas se extienden las 3 Has de nuestra Finca Valiñas. Este viñedo de 22 años, con antiguas cepas de Albariño, extiende sus frutos frente al Mar de Frades, que los atempera y protege. La parcela está asentada en suelos graníticos y arenosos bien drenados. Sólo en años de excepción se elabora el gran vino Finca Valiñas. Mar de Frades cuenta además con 47 Has de viñedo controlado en el Val do Salnés, con orientación nortesur o noroeste-sudeste. Otros viñedos crecen sobre bancales en los abruptos montes de las laderas del valle. Todas las tierras están muy bien drenadas gracias a la característica granítica del suelo. Los análisis continuos de los suelos y madera permiten determinar las necesidades de la planta y así, controlando las variables, producir uvas intensas. Tras un proceso de selección sólo la uva excepcional es elaborada cada año para llegar a convertirse en nuestro blanco Mar de Frades.
Nuestra filosofía se asienta en tres pilares: las mejores uvas, la mejora continua y la innovación enológica y tecnológica respetuosas e integradoras de la tradición. Mar de Frades incorporó el concepto de elaboración del mosto yema en los años 80 y en 2005 introdujo el concepto de maceración de las uvas en frío. En los 90 adoptó un packaging innovador, con una peculiar etiqueta termosensible en la que, cuando el vino alcanza la temperatura ideal de consumo, aparece un pequeño galeón azul.
Las vides albariñas fueron traídas a nuestro valle en el siglo XII desde el Rhin por los monjes de Cluny, que desembarcaron en un lugar de la Ría de Arousa llamado Mar de Frades. De ahí que se parezcan a la variedad Riesling. Hasta el siglo pasado, los vinos de las Rías Baixas gozaron de merecida fama; sin embargo, a finales del siglo XIX las plagas arrasaron los viñedos europeos y en Galicia se produjo un cambio de variedades hacia otras más productivas y resistentes. En la década de 1970, un grupo de viticultores entusiastas inició la recuperación de nuestras variedades autóctonas y sobre todo de la más excelente de todas ellas, la Albariño. Así nace Mar de Frades, un vino que crece asomado al mar en ese enclave de la Ría de Arosa. Y allí se erige también la nueva bodega.
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