Tempos Vega Sicilia lanza su primer vino blanco elaborado en España
El nuevo albariño de Rías Baixas nace tras una inversión de 20 millones de euros
martes 3 de noviembre de 2026
Tempos Vega Sicilia presentó este martes, 3 de noviembre, DEIVA 2024, su primer vino blanco elaborado en España. La nueva referencia nace en la Denominación de Origen Rías Baixas, está hecha al 100% con Albariño y llega al mercado con una producción inicial de 32.877 botellas, según informa la compañía.
La empresa sitúa este lanzamiento al final de un trabajo de cerca de una década en Galicia. Las primeras compras de viñedo se realizaron en 2018 y, desde entonces, el grupo ha reunido 24 hectáreas de viñedo propio y ha levantado una bodega en Crecente, en la provincia de Pontevedra. La inversión inicial asciende a 20 millones de euros. La comercialización se hará en España y también en otros mercados internacionales.
El consejero delegado de Tempos Vega Sicilia, Pablo Álvarez, afirma que la llegada a Galicia se hizo con una idea clara sobre el tipo de vino que querían elaborar, pero también con la necesidad de aprender del territorio y de los viticultores de la zona. “Era fundamental escuchar a quienes llevan generaciones trabajando esta tierra, comprender sus particularidades y respetar sus tiempos”, señala Álvarez. A su juicio, DEIVA es el resultado de ese proceso y el inicio de un proyecto pensado para el largo plazo.
La bodega explica que su objetivo era encontrar un lugar capaz de dar un gran vino blanco con identidad propia, profundidad y capacidad de guarda. Tras analizar varias zonas, la firma optó por Rías Baixas por la combinación de suelos, clima, tradición vitivinícola y la relación del Albariño con su lugar de origen.
DEIVA se apoya en dos subzonas de la denominación, Condado do Tea y Val do Salnés. Según la empresa, cada una aporta un perfil distinto al ensamblaje final. Condado do Tea suma madurez, volumen y estructura, mientras que Val do Salnés aporta frescura, acidez y tensión. El proyecto trabaja con viñedos en Crecente y A Cañiza, dentro de Condado do Tea, y en Ribadumia, Cambados y Meis, en Val do Salnés.
El nombre del vino procede del río Deva, en Condado do Tea. La compañía relaciona esa elección con el papel del agua en la zona, donde parte de los viñedos reciben caudales a través de las levadas tradicionales gallegas. Tempos Vega Sicilia sostiene que esa red forma parte del conocimiento agrícola acumulado durante generaciones y que el proyecto busca conservarlo y ampliarlo mediante observación y trabajo técnico.
En esa línea, la empresa mantiene colaboraciones con instituciones científicas como el CSIC para profundizar en cuestiones como la diversidad genética del Albariño, los microclimas y la prevención de enfermedades de la viña, entre ellas el mildiu. La bodega vincula esa parte del proyecto a una forma de trabajo basada en la paciencia y en el conocimiento del terreno.
En lo técnico, DEIVA 2024 se ha elaborado con una crianza total de 18 meses. El 60% del vino ha pasado por depósitos de acero inoxidable y el 40% por recipientes de gran formato, entre ellos cemento, granito y fudres. Después ha permanecido entre seis y nueve meses en botella. La ficha del vino sitúa el grado alcohólico en 13,5%.
La añada 2024 estuvo marcada, según la descripción facilitada por la bodega, por un inicio de ciclo con inestabilidad meteorológica en Rías Baixas. El invierno fue cálido y húmedo y la primavera también registró lluvias, lo que adelantó la brotación y condicionó momentos como la floración y el desarrollo de la baya. A partir del verano, y en especial durante agosto, el tiempo seco y cálido ayudó a recuperar el equilibrio vegetativo, mejoró el estado sanitario de la uva y favoreció la maduración.
La evolución no fue igual en las dos subzonas. En Val do Salnés, de influencia atlántica, el ciclo fue más lento y húmedo. En Condado do Tea, con un clima más cálido y seco, la evolución se adelantó. Tempos Vega Sicilia indica que las semanas previas a la vendimia fueron óptimas y permitieron una recolección rápida, de unas dos semanas, con uvas de buen equilibrio.
La vendimia de esta añada se hizo a mano, en cajas de 12 kilos, entre el 8 y el 20 de septiembre. El rendimiento declarado fue de 8.000 kilos por hectárea, equivalentes a 52 hectolitros por hectárea. La edad media del viñedo es de 20 años, con una densidad de 1.000 plantas por hectárea y parcelas situadas entre 50 y 300 metros de altitud.
La casa define DEIVA 2024 como un Albariño con frescura, amplitud, tensión y una marcada sensación salina. También le atribuye un potencial de guarda superior a 15 años si se conserva entre 12 y 14 grados y con una humedad del 60%.