El vino italiano pierde margen por vender más barato con costes al alza

El recorte del consumo impide trasladar la subida de la energía al precio final

viernes 6 de noviembre de 2026

Compártelo

Leído › 391 veces

El vino italiano pierde margen por vender más barato con costes al alza

El sector del vino en Italia atraviesa una presión doble por la subida de los gastos de producción y la caída de los precios de venta al público. Unione Italiana Vini (UIV) informó este jueves, 5 de noviembre, de que los costes de producción aumentaron un 8,9% interanual en septiembre, mientras que el precio del vino para el consumidor bajó un 2,6% en octubre. Al mismo tiempo, la inflación general se situó en el 5,4%, de acuerdo con los datos de Istat citados por la organización.

La patronal del vino italiano señala que esa divergencia deja a las bodegas con menos margen para trasladar a sus precios el encarecimiento de la energía y de otros insumos. El efecto puede ser directo en sus cuentas: si el gasto sube y el precio de venta baja, la rentabilidad se reduce. En el negocio de las bebidas, una brecha así suele limitar además la capacidad de invertir en promoción, eficiencia y presencia exterior.

UIV atribuye parte de esa presión al frenazo del consumo. La organización afirma que, por un lado, los hogares están recortando gasto en compras no esenciales y, por otro, las empresas asumen una factura de producción más alta sin una mejora equivalente en sus ingresos. Como apoyo a esa idea, cita una encuesta reciente de Noto Sondaggi para Il Sole 24 Ore, en la que el vino aparece en el primer puesto de los recortes declarados por los italianos, con un 35%.

La subida de la energía agrava esa situación. UIV considera que el vino soporta un golpe por la demanda y otro por la estructura de gastos. Esa combinación resulta especialmente delicada en un sector en el que el peso del vidrio, el transporte, la electricidad y la climatización puede influir de forma clara en la cuenta de resultados.

El presidente de UIV, Lamberto Frescobaldi, afirmó que el sector tiene que hacer frente cada vez más a factores externos en un mercado bajo presión. En materia energética, valoró las medidas incluidas en el proyecto de ley de Presupuestos, que prevé ayudas para los gastos energéticos e incentivos a la inversión en eficiencia. Aun así, pidió que su aplicación sea rápida y efectiva para que el apoyo llegue a las empresas en un plazo útil.

Frescobaldi reclamó también al Gobierno una dotación extraordinaria adicional para la promoción del vino italiano en los mercados exteriores, que se sume a los recursos ya previstos para la internacionalización. A su juicio, esa inyección es necesaria por el efecto de los aranceles, la contracción del consumo y las dificultades en los mercados internacionales, además de la entrada de más países en la producción de vino.

Los datos difundidos por UIV reflejan un desacoplamiento entre la inflación general y el comportamiento del vino en los lineales. Mientras el índice general sube un 5,4%, el vino reduce su precio al consumidor un 2,6%. Esa diferencia sugiere que el sector tiene menos capacidad para repercutir sus gastos que otras actividades y puede verse obligado a absorber una parte mayor del encarecimiento.

Para las bodegas italianas, la evolución de los próximos meses dependerá en buena medida de dos factores. El primero es si las medidas energéticas del presupuesto alivian de forma real la factura de producción. El segundo es si el apoyo público a la promoción exterior refuerza las ventas fuera de Italia en un momento de menor consumo interno y mayor presión comercial en los mercados internacionales.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 391 veces

Cookies

Utilizamos cookies y otras tecnologías para que el sitio funcione, analizar su uso y ofrecer contenidos externos. Puedes aceptar, rechazar o configurar las cookies opcionales.

Política de cookies