Andrés Romeo toma el relevo en Bodega Contador tras la muerte de su fundador

La bodega mantiene su línea con el respaldo del equipo que trabajó con Benjamín Romeo

lunes 26 de octubre de 2026

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Andrés Romeo toma el relevo en Bodega Contador tras la muerte de su fundador

Bodega Contador ha iniciado una nueva etapa en San Vicente de la Sonsierra tras el fallecimiento de su fundador, Benjamín Romeo, el pasado mes de agosto. La gestión pasa ahora a Andrés Romeo, hijo del enólogo riojano, que asume la administración de la casa junto al equipo que ha trabajado durante años en el desarrollo de sus vinos y de sus viñedos.

El relevo se produce en una bodega con casi tres décadas de recorrido. El proyecto arrancó en 1996 con la primera cosecha de La Cueva del Contador y dio un paso decisivo en 2008 con la apertura de la actual bodega, construida en terrazas e ideada, en palabras de la propia empresa, para integrarse en el entorno y facilitar el trabajo de elaboración. Desde entonces, la casa ha basado su actividad en el seguimiento de cada parcela y en el control de todo el proceso, desde la viña hasta la botella.

Andrés Romeo, nacido en San Vicente de la Sonsierra en 1999, es graduado en Derecho y en Administración y Dirección de Empresas. Antes de incorporarse a la bodega dedicó un año y tres meses a preparar la Carrera Judicial y Fiscal. En esta primera fase, su función estará centrada en conocer de cerca las distintas áreas de la empresa y coordinarse con los responsables de cada departamento, con una visión orientada a la gestión y a la toma de decisiones.

El nuevo administrador vincula ese paso tanto a la continuidad empresarial como a una razón personal. “Asumir la continuación de Bodega Contador es ahora mismo casi una necesidad, ya que me permite sentirme cerca de la figura de mi padre; hacerme cargo de este proyecto, tan vinculado a nuestra familia y que conozco desde sus inicios, me ayuda a gestionar emocionalmente su pérdida”, afirma Andrés Romeo. En esa misma línea, añade que su intención es que la bodega siga fiel a la filosofía de Benjamín Romeo y culminar los proyectos iniciados por él, en especial el de Llano de la Madera.

La continuidad del proyecto descansa en un equipo con larga experiencia dentro de la casa. Juan José Santos Díez, director técnico, se incorporó a Bodega Contador en 2007 tras una década en Bodegas Artadi. Ingeniero técnico agrícola y máster en Enología y Viticultura, está al frente de los procesos de elaboración, desde el viñedo hasta el embotellado. Su trabajo, según trasladan desde la bodega, se apoya en el conocimiento de cada parcela, en la limpieza y el orden en bodega y en el respeto al producto.

Allende Pérez Medrano forma parte del equipo desde 2009 y combina las tareas de administración con la responsabilidad del laboratorio. Licenciada en Enología y nacida en Haro, conoce la bodega de forma amplia por su participación en la gestión diaria, los pedidos y el control técnico. La empresa subraya que su criterio pasa por situar la calidad y el conocimiento del viñedo como base del trabajo, una idea que aplica también al momento que vive Rioja.

El área de campo recae en Jesús Muntión del Campo desde 2020. Nacido en Nájera en 1971, había trabajado desde 2003 en distintas explotaciones vitivinícolas y, además, mantenía relación con las viñas familiares desde mucho antes. En Bodega Contador organiza las labores agrícolas de cada parcela y apuesta por tratamientos poco agresivos y por el uso de abono orgánico, con la idea de ajustar cada intervención al momento preciso de la viña.

En la parte comercial, Patxi Fernández Bengoa mantiene un papel clave. Natural de Vitoria y vinculado al vino por su familia, colabora con Benjamín Romeo desde 1996. Tras formarse en Enología, Viticultura y Marketing y crear su propia distribuidora en los años 90, pasó a ocuparse de la red comercial de la bodega, de la relación con importadores y de la estrategia de ventas. En esta fase, su objetivo pasa por consolidar las cinco marcas de Contador y reforzar su posicionamiento a través de una distribución selectiva.

La empresa sostiene que esa estructura interna permite conservar la forma de trabajar que marcó Benjamín Romeo: respeto por la tierra, observación de cada viñedo y cuidado del proceso de elaboración. También asegura que el relevo no supone una ruptura en la línea de la casa, sino una continuidad basada en el conocimiento acumulado por quienes llevan años dentro del proyecto.

La trayectoria de Bodega Contador explica parte de la atención que genera este cambio. La casa recuerda que las cosechas 2004 y 2005 de su vino Contador obtuvieron 100 puntos Parker, la nota máxima otorgada por el crítico estadounidense Robert Parker. La bodega añade que Contador mantiene la media más alta entre las bodegas españolas en las valoraciones históricas de Wine Advocate.

En la actualidad, Bodega Contador comercializa los tintos Contador, La Cueva del Contador y Predicador tinto; los blancos Qué Bonito Cacareaba y Predicador blanco; varios vinos de finca y Alma en sus añadas 2020, 2021 y 2022. A ello se suma “Vinos criados en origen”, una iniciativa puesta en marcha por Benjamín Romeo para vender añadas excepcionales conservadas en la propia bodega en condiciones de maduración controladas. Entre los próximos pasos de la nueva dirección figura el desarrollo de Llano de la Madera, una de las iniciativas que quedaron abiertas tras la muerte del fundador.

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