Italia eleva sus existencias de vino hasta 41,0 millones de hectolitros
Las bodegas del norte reúnen el 57,7% del stock nacional
sábado 24 de octubre de 2026

Italia cerró septiembre con 41,0 millones de hectolitros de vino almacenados en sus instalaciones enológicas, un 14,2% más que un año antes. El dato figura en el informe 9/2026 del ICQRF, difundido este viernes, 23 de octubre, por el Ministerio de Agricultura de Italia, a partir de la información del Registro telemático del vino, en el que constan unos 23.600 operadores obligados a declarar existencias.
A 30 de septiembre, las bodegas italianas guardaban además 12,8 millones de hectolitros de mostos y 8,9 millones de hectolitros de vino nuevo aún en fermentación. La comparación con el 30 de septiembre de 2025 refleja una subida de 5.087.652 hectolitros en las existencias de vino. En los mostos, el aumento fue del 50,5%, mientras que en los vinos nuevos aún en fermentación llegó al 92,8%.
La comparación con el verano ofrece otra lectura. Frente al 31 de julio, las existencias de vino bajaron un 3,5%, lo que equivale a 1.480.663 hectolitros menos. En cambio, mostos y vinos en fermentación registraron fuertes subidas, algo habitual en plena vendimia y en el arranque de la campaña de elaboración.
El reparto territorial mantiene el peso del norte del país. El 57,7% del vino almacenado se localiza en las regiones septentrionales, con 23,7 millones de hectolitros. El sur reúne 7,3 millones, el centro 6,9 millones y las islas 3,2 millones. Véneto sigue como primera región por volumen, con el 24,9% del total nacional, impulsada sobre todo por las provincias de Treviso, que aporta el 11,2%, y Verona, con el 8,5%.
Por detrás figuran Toscana, con el 12,4%, Emilia-Romaña y Apulia, ambas con el 9,5%, Piamonte, con el 9,1%, y Sicilia, con el 6,6%. La distribución confirma una fuerte concentración geográfica del stock en unas pocas zonas con gran peso productor y exportador.
También hay concentración por tipo de vino. El 56,8% de las existencias corresponde a vinos con DOP, con 23,3 millones de hectolitros, y dentro de ese grupo predominan los tintos, con el 52,1%. Los vinos con IGP suman el 25,3%, es decir, 10,4 millones de hectolitros, también con mayoría de tintos, que representan el 56,5%. Los varietales apenas suponen el 1,7% del total y el 16,2% restante se reparte entre vinos de mesa y otras categorías.
Aunque Italia cuenta con 523 indicaciones geográficas registradas, el almacenamiento está muy concentrado en pocas denominaciones. Las 20 primeras reúnen el 58,3% del total de las indicaciones geográficas. Prosecco ocupa la primera posición con 3.305.126 hectolitros, el 9,8% del total. Le siguen Toscano o Toscana, con el 4,3%, Puglia, con el 3,9%, Chianti, con el 3,5%, y Terre Siciliane, con el 3,4%.
El informe del ICQRF también detalla el reparto de los mostos. De los 12,8 millones de hectolitros declarados, el 53,1% está en el norte y el 30,7% en el sur. Tres regiones concentran el 57,9% del total: Apulia, con el 24,6%, Emilia-Romaña, con el 19,9%, y Véneto, con el 13,4%.
En el caso del vino nuevo aún en fermentación, el 75,4% se encuentra en el norte, el 11,7% en el sur, el 8,1% en las islas y el 4,8% en el centro. Ese reparto encaja con el momento de la campaña, cuando la actividad de entrada de uva y elaboración se acelera en las grandes zonas productoras.
La comparación interanual por categorías muestra subidas en todos los segmentos. Los vinos DOP aumentaron un 12,8%, con un alza del 23,7% en los blancos. Los IGP subieron un 15,6%, y en sus blancos el avance fue del 34,0%. Los varietales mejoraron un 20,2% y los vinos de mesa y otras tipologías, un 16,1%. En mostos, el concentrado avanzó un 64,2%, el mosto concentrado rectificado un 6,7% y el resto de mostos un 51,4%. Los vinos nuevos aún en fermentación pasaron de 4,59 a 8,85 millones de hectolitros.
Para el negocio de las bebidas, estos niveles de existencias importan más allá de la fotografía estadística. Un volumen alto de vino en bodega puede inmovilizar recursos financieros durante más tiempo y añadir presión sobre precios, márgenes y decisiones de producción si la salida al mercado pierde ritmo. En un país con el peso de Italia en el comercio internacional del vino, esa evolución se sigue de cerca tanto por productores como por distribuidores.
Frente al 31 de julio, el ajuste del vino almacenado fue desigual según la categoría. Los DOP bajaron un 1,0%, los IGP un 5,3%, los varietales un 5,0% y los vinos de mesa y otros un 8,5%. Al mismo tiempo, los mostos se dispararon un 319,0%, con un 344,0% en “otros mostos”, y los vinos nuevos aún en fermentación se multiplicaron con un avance del 20.962,0%, un movimiento ligado al pleno inicio de la fase de fermentación de la nueva cosecha.