Señorío de San Vicente renueva su nave de elaboración para ganar precisión en bodega
La reforma incorpora nuevos depósitos y microvinificaciones para mantener el perfil del vino ligado a San Vicente de la Sonsierra
viernes 16 de octubre de 2026

Señorío de San Vicente ha renovado de forma integral su nave de elaboración en San Vicente de la Sonsierra, una actuación con la que incorpora nuevos recipientes y sistemas de trabajo para ganar precisión en bodega y mantener el perfil del vino que identifica a la casa. La empresa presentó este viernes, 16 de octubre, la remodelación como el inicio de una nueva etapa en la que combina innovación técnica y continuidad en su manera de elaborar.
La intervención se centra en el espacio donde se desarrolla la vinificación. La bodega sostiene que el objetivo es reforzar el control sobre cada paso del proceso sin alterar la identidad construida a lo largo de cinco generaciones. En esa línea, plantea que la tecnología funcione como apoyo del saber hacer tradicional y no como sustitución de ese criterio.
Entre los cambios introducidos figuran depósitos de acero inoxidable, hormigón y roble francés. Señorío de San Vicente explica que esta combinación amplía las opciones de elaboración y permite ajustar el trabajo a las particularidades de cada añada. En términos enológicos, cada material ofrece comportamientos distintos en aspectos como la temperatura, el intercambio de oxígeno o la evolución del mosto durante la fermentación, de modo que disponer de varios tipos de recipientes da más margen para decidir cómo tratar cada partida de uva.
La instalación también incorpora una infraestructura pensada para facilitar las microvinificaciones. Ese sistema permite trabajar pequeños lotes por separado, algo que en el sector se utiliza para analizar con más detalle el comportamiento de cada parcela, variedad o selección de uva antes de decidir ensamblajes o vías de crianza. La bodega considera que ese mayor nivel de precisión favorece una lectura más fiel del viñedo y ayuda a preservar el carácter del fruto en cada cosecha.
La empresa sitúa esta reforma dentro de una idea que repite al explicar el proyecto: avanzar sin romper con su origen. Señorío de San Vicente afirma que la modernización de las instalaciones responde a la voluntad de seguir elaborando un vino ligado a sus raíces, pero con herramientas que permitan afinar decisiones técnicas y reducir el margen de error en bodega. No plantea un cambio de estilo, sino una mejora de los medios con los que trabaja.
Ese planteamiento tiene un peso especial en una zona como San Vicente de la Sonsierra, donde el viñedo y la interpretación de cada añada marcan la personalidad final de los vinos. En este tipo de elaboraciones, la precisión en los tiempos, las temperaturas y la separación de partidas suele ser básica para mantener la regularidad sin perder el matiz de cada cosecha. La bodega enmarca la renovación dentro de ese equilibrio entre control técnico y respeto por la materia prima.
Señorío de San Vicente subraya además que la transformación de la nave no modifica los principios con los que viene trabajando: conocimiento del viñedo, atención al origen de la uva y una filosofía vinculada a San Vicente de la Sonsierra. La compañía sostiene que la mejora de las instalaciones tiene sentido en la medida en que ayuda a conservar esa identidad, no a uniformarla.
Viñedos y Bodegas Sierra Cantabria sitúa este paso como una nueva fase en la trayectoria de uno de sus vinos más conocidos. La empresa añade que la renovación es el punto de partida de un proyecto de mayor alcance que seguirá tomando forma con nuevas iniciativas ligadas al territorio y orientadas a profundizar en sus posibilidades de elaboración.