Los espumosos sostienen el mercado del vino en la gran distribución italiana
Los vinos tranquilos caen un 3,2% en volumen, con los tintos como el segmento más castigado
lunes 19 de octubre de 2026

Este lunes, 19 de octubre, Nomisma situó en dos velocidades el mercado del vino en la gran distribución alimentaria de Italia. Entre enero y agosto, los espumosos aumentaron un 2,7% en volumen, mientras que los vinos tranquilos bajaron un 3,2%, según los datos analizados por su área Wine Monitor. La distancia entre ambas categorías es de 5,9 puntos porcentuales.
Dentro de los vinos tranquilos, los tintos registran la peor evolución, con un descenso del 4,4%. Los blancos retroceden un 1,9% y los rosados, un 2,2%. La diferencia entre tintos y blancos alcanza 2,5 puntos, lo que sitúa a los primeros como el segmento con más presión en los lineales italianos.
Denis Pantini, responsable de Agrifood y Wine Monitor en Nomisma, señala que los espumosos mantienen el pulso del mercado interior y que el Prosecco sigue tirando de esa categoría. Añade además que los espumosos de método clásico, entre ellos Trento DOP y Franciacorta DOP, recuperan terreno dentro del canal de supermercados.
La lectura cambia menos cuando se pasa del volumen al valor. Pantini sostiene que, en ese plano, la caída se limita al 2%. Para el analista, ese dato apunta a una polarización de precios: aguantan las referencias de gama básica y también avanzan los tramos más altos. Su interpretación es que parte de los consumidores compra vino con menos frecuencia, pero cuando lo hace está dispuesta a pagar más por una botella mejor.
Las bodegas italianas miran ahora al último tramo del año, que concentra una parte importante de las ventas por la campaña navideña y de fin de año. En esa preparación, Nomisma ve una señal más favorable en la actividad de embotellado. Pantini afirma que en septiembre se reactivó, de acuerdo con los datos de Valoritalia, tras dos primeros trimestres con descensos. A su juicio, ese movimiento puede responder a un mayor volumen de pedidos pendientes para los próximos meses.
El mercado interior no es el único punto bajo vigilancia. Nomisma añade que, entre enero y julio, las exportaciones italianas de vino bajaron en nueve de sus doce principales mercados internacionales, un dato que refuerza la necesidad de apoyarse en un tramo final del año con más pedidos y una mejor salida comercial para las bodegas.