MarSenses lleva el campo a sus cocinas con una finca regenerativa en Mallorca
La explotación de 6,5 hectáreas es la primera certificada por AENOR en Baleares, según la empresa
miércoles 21 de octubre de 2026

MarSenses Hotels & Homes ha puesto en marcha en Mallorca un proyecto agrícola vinculado a su propia oferta de restauración. La cadena hotelera informa de que, a través de Fitaroni S.L., la sociedad responsable de su explotación agraria, ha obtenido la certificación de Agricultura Regenerativa de AENOR para 6,5 hectáreas situadas entre Santa Maria del Camí y Consell.
La empresa sostiene que es el primer proyecto de estas características certificado por AENOR en Baleares. La iniciativa se articula bajo el nombre de Mallaviva y prevé que el 100% de la cosecha de esa finca se utilice en las cocinas de los hoteles y restaurantes del grupo.
La operación conecta de forma directa la producción agraria con la actividad hostelera de la compañía. Según explica MarSenses, toda la producción obtenida en la explotación se incorporará a su red de establecimientos, con la intención de reforzar el uso de producto propio y de temporada en la elaboración culinaria.
La cadena vincula ese modelo a una estrategia de proximidad y trazabilidad de los alimentos. La empresa señala que el proyecto permite identificar el recorrido de los ingredientes desde la finca hasta el plato y relaciona esa fórmula con una cocina más conectada con el entorno rural mallorquín.
Junto a la certificación agrícola, Fitaroni S.L. suma una patente vinculada a la absorción de CO₂ mediante agricultura regenerativa. MarSenses precisa que esa patente es propiedad de su director general, Rodrigo Fitaroni, y que ha sido aprobada recientemente por la Dirección General de Economía Circular de Baleares.
La compañía enmarca esta línea de trabajo en su política medioambiental y en la búsqueda de sistemas de producción con menor impacto sobre el entorno. En términos generales, la agricultura regenerativa agrupa prácticas orientadas a mejorar el estado del suelo y a integrar la actividad agraria con la conservación de los recursos naturales.
En este caso, la parte agrícola y la parte hotelera quedan unidas dentro de una misma estructura empresarial. Fitaroni S.L. gestiona la explotación y MarSenses absorbe toda la cosecha para su uso interno. Esa relación elimina intermediarios en el destino final del producto y convierte la finca en proveedor directo de la cadena.
La certificación de AENOR afecta a una superficie concreta de 6,5 hectáreas en el centro de Mallorca. El emplazamiento entre Santa Maria del Camí y Consell sitúa el proyecto en una zona de larga tradición agraria, un elemento que la empresa relaciona con su intención de acercar el campo a la restauración de sus establecimientos.
MarSenses no ha detallado volúmenes de producción, variedades cultivadas ni calendario de suministro, pero sí mantiene que la totalidad de la cosecha se reservará para sus hoteles y restaurantes. Tampoco ha precisado qué peso tendrá esa producción propia dentro del conjunto de compras alimentarias del grupo.
La cadena hotelera cuenta con más de 40 años de trayectoria y agrupa cinco hoteles en Mallorca, uno en Menorca, una villa de alquiler vacacional, dos restaurantes propios y un servicio de catering. Según traslada la empresa, su modelo se apoya en una idea de hospitalidad circular con atención al bienestar del equipo, de los huéspedes y de las comunidades locales.
Con Mallaviva, el grupo incorpora la actividad agraria a esa estructura y la sitúa como parte de su oferta gastronómica. La certificación obtenida y la aprobación de la patente añaden dos elementos a una misma línea de trabajo: por un lado, la producción de alimentos para consumo interno; por otro, el uso de la agricultura regenerativa como base para iniciativas ligadas al CO₂ y a la gestión del suelo.