RODA lanza la quinta añada de su único vino blanco de guarda en Rioja
La elaboración con viura vieja incluye 35 meses de crianza antes de su salida
martes 20 de octubre de 2026

Bodegas RODA ha puesto este martes, 20 de octubre, en el mercado RODA I Blanco 2023, la quinta añada de su único vino blanco. La bodega de Haro lo elabora de forma mayoritaria con viura procedente de viñas viejas de Rioja y lo sitúa en el segmento de los blancos de guarda. El precio de venta recomendado es de 70 euros.
La salida de esta añada refuerza una línea de trabajo que la empresa inició hace más de una década, cuando decidió incorporar un blanco a una casa conocida sobre todo por sus tintos. La serie comenzó con la cosecha de 2019 y llegó al mercado en 2022. Desde entonces, RODA ha mantenido una producción centrada en viejas plantaciones de uvas blancas localizadas en distintas zonas de Rioja.
La bodega, situada en el Barrio de La Estación de Haro, explica que el vino nace a partir de las cabezadas plantadas en viñedos viejos de tempranillo. Se trata de lomas expuestas al viento y con suelos pobres que, de forma tradicional, se reservaban para variedades blancas. Tras la selección de cepas, la viura actúa como base del ensamblaje, con la presencia de pequeñas cantidades de malvasía de Rioja y garnacha blanca.
La elaboración se apoya en madera francesa desde el inicio. El vino macera en tinas de roble francés y fermenta en tinas y bocoyes del mismo origen. Después permanece 17 meses en esos bocoyes y suma otros 18 meses en botella antes de su salida al mercado. Ese calendario alarga mucho los tiempos de elaboración para un blanco y marca la intención de la casa de ofrecer un vino preparado para evolucionar con los años.
En Rioja, la proyección comercial de la región ha estado ligada durante décadas a los tintos, de modo que los blancos de larga crianza ocupan un espacio más reducido. RODA busca ocupar ese terreno con una elaboración basada en viura vieja, una variedad que la propia bodega considera apta para ganar volumen y complejidad con el paso del tiempo.
Sobre la cosecha de 2023, la empresa la vincula a un ciclo muy seco y cálido. Las precipitaciones apenas llegaron hasta junio y el granizo redujo la cantidad de uva, aunque la bodega asegura que no afectó a su calidad. Más adelante, varias olas de calor durante el verano y las lluvias de septiembre retrasaron las vendimias.
En la descripción técnica del vino, RODA habla de un color amarillo dorado y de aromas de fruta de hueso, con referencias a melocotón y membrillo, además de notas florales de sauco, recuerdos cítricos de piel de pomelo y un perfil vegetal de ruibarbo. La casa añade que la madera queda muy integrada y casi no aparece en primer plano. En boca, define el vino como voluminoso, con sensación grasa, frescor largo y un tanino fino, y lo propone para acompañar una comida completa, incluidas carnes, quesos y postres.
El lanzamiento de la nueva añada llega además unido a un trabajo de conservación vegetal. La búsqueda de viñas viejas de viura ha llevado a la empresa a reunir 318 morfotipos de esta variedad procedentes de viñedos antiguos de Rioja Alta y Rioja Alavesa en un banco propio de germoplasma. En viticultura, este tipo de banco sirve para conservar material vegetal y facilitar estudios posteriores sobre diversidad genética y comportamiento agronómico.
Ese material ya se ha plantado en la finca El Estepal, en Haro. La bodega prevé iniciar los primeros estudios cuando el viñedo entre en producción en los próximos años. Con esta operación, RODA replica el esquema que ya había seguido con su banco de germoplasma de tempranillo, del que surgió la llamada Familia RODA 107, formada por doce biotipos que utiliza en nuevas plantaciones y que, de acuerdo con la empresa, también está disponible para viticultores riojanos.
La nueva plantación de viura se ha realizado con técnica keyline. Según la bodega, este sistema permite aprovechar mejor el agua y reducir la pérdida de suelo, dos cuestiones de peso en campañas secas y calurosas. Con esa plantación, la empresa vincula su apuesta por la viura vieja no solo a la salida al mercado de un vino blanco de guarda, sino también a la conservación de la diversidad vegetal de Rioja.