La crisis de cosecha fuerza un giro en la dirección del Comité de los Vinos de Borgoña

Jueves 29 de Enero de 2026

El déficit de 1,9 millones obliga a revisar la estrategia financiera y comercial hasta 2035

Este jueves, 29 de enero, la Asamblea General del Comité de los Vinos de Borgoña se reunió en el Palacio de Congresos para formalizar un cambio en su dirección. Michel Barraud, representante del sector vitícola, y Laurent Delaunay, del sector comercializador, asumen la co-presidencia del organismo. Sustituyen a François Labet, quien ha ocupado el cargo durante ocho años.

La sesión contó con una amplia participación de los profesionales del sector. Durante la mañana se abordaron cuestiones económicas y estratégicas que afectan a la región vinícola. El balance financiero presentado muestra un déficit de 1,9 millones de euros para el ejercicio 2025 sobre un presupuesto total de 18,46 millones. Esta situación se debe principalmente a la reducción en los volúmenes de la cosecha 2025, lo que ha provocado una disminución en las cuotas interprofesionales recaudadas. A pesar de este déficit, el Comité dispone de fondos propios por valor de 6,7 millones de euros, lo que permite mantener sus actividades a corto plazo. Sin embargo, se prevén ajustes a partir de 2026 para recuperar el equilibrio presupuestario.

Laurent Delaunay explicó que la dependencia del volumen de las cosechas para financiar el Comité es un problema y que no es posible seguir utilizando las reservas indefinidamente. Por este motivo, se ha creado un comité presupuestario encargado de buscar soluciones económicas y redefinir las prioridades del organismo.

En su informe anual, Delaunay describió el último año como un periodo de reflexión colectiva más que de transición. Señaló que la campaña 2024-2025 estuvo marcada por fenómenos climáticos adversos, incertidumbres fiscales en Estados Unidos y una presión creciente sobre las exportaciones. La región atraviesa una etapa menos favorable tras varios años positivos, afectada por la crisis climática, la inflación y cambios en los hábitos de consumo.

A pesar de estas dificultades, el sector mantiene proyectos importantes como la red Cités des Climats et Vins de Bourgogne, considerada una herramienta clave para la formación y comunicación con el público general. También continúan iniciativas como el plan Carbone 2035 y el programa Qanopée dedicado al material vegetal. Estos proyectos han sido financiados en gran parte con las reservas del Comité. Por ello, la nueva dirección considera necesario revisar la gestión financiera y ajustar la estrategia comercial.

La Asamblea General también sirvió para instalar oficialmente el mandato 2026-2030 y nombrar a los responsables de las comisiones temáticas y territoriales. Durante la jornada se celebró además el seminario Vinosphère, centrado en analizar tendencias futuras en consumo e imagen del vino borgoñón.

François Labet intervino para repasar sus ocho años al frente del Comité. Recordó los cambios vividos por el sector debido a factores climáticos e internacionales y defendió la importancia de comunicar al público general el valor cultural del vino frente a discursos negativos sobre su consumo.

Michel Barraud fue elegido co-presidente por el sector vitícola sin haber realizado campaña previa. Dirige un dominio familiar en Sologny (Mâconnais) y preside desde hace 18 años la cooperativa Terres Secrètes. Barraud expresó su intención de trabajar por una Borgoña unida y plural, defendiendo tanto las denominaciones comunales como regionales que representan cerca del 60% del volumen total.

La nueva dirección afronta ahora el reto de definir un plan estratégico hasta 2035 que permita adaptar la región a los cambios económicos y climáticos previstos. Está previsto que los resultados iniciales de este trabajo se presenten en la próxima Asamblea General prevista para julio.