Miércoles 26 de Agosto de 2026
Consorcio I+D Vinos de Chile informó este miércoles, 26 de agosto, de que una investigación aplicada en viñedos piloto permitió reducir en promedio 55% las aplicaciones para controlar el oídio respecto del manejo convencional, manteniendo niveles adecuados de control de la enfermedad. La experiencia se desarrolló en 14 cuarteles piloto de siete viñas y abarcó 87 hectáreas.
El trabajo forma parte del Programa de Cambio Climático de la entidad y busca responder a una de las preguntas más habituales en viticultura: cuándo resulta realmente necesario aplicar para contener esta enfermedad. El planteamiento no pasa por seguir un calendario fijo, sino por decidir en función del riesgo de cada cuartel.
Para ello, la herramienta combina información microclimática, el índice de riesgo climático de Gubler–Thomas y el monitoreo de síntomas directamente en terreno. Con esos datos, el sistema orienta el momento de las aplicaciones y permite valorar si una intervención está justificada.
El Consorcio precisa que los resultados corresponden solo a los cuarteles piloto estudiados y que pueden variar según las condiciones de cada viñedo. Entre los factores con más peso cita la variedad, el historial del cuartel, el sistema de conducción y su expresión vegetativa.
Por esa razón, la entidad no plantea una cifra fija de reducción aplicable a toda la viticultura chilena. Para el Consorcio, el ensayo muestra que el uso de datos y observación directa del viñedo permite tomar decisiones de manejo más precisas, en lugar de depender solo de pautas preventivas generales.
Patricio Parra, gerente de Consorcio I+D Vinos de Chile, sostiene que la meta no es únicamente aplicar menos, sino decidir mejor. Parra afirma que combinar información climática con seguimiento directo del viñedo ayuda a ajustar el manejo a las condiciones reales de cada cuartel y a evitar aplicaciones cuando el nivel de riesgo no las justifica.
El trabajo sobre oídio se integra en una línea más amplia del Programa de Cambio Climático. Según informa el Consorcio, el equipo también ha desarrollado y validado modelos predictivos de heladas y golpes de calor, apoyados por una red de 52 estaciones meteorológicas instaladas en 52 campos de 25 viñas, desde la Región de Coquimbo hasta Los Lagos.
La información generada se centraliza en Datavid, la plataforma agroclimática del Consorcio. La organización señala que su finalidad es transformar los datos meteorológicos en información útil para la gestión del viñedo y para la toma de decisiones en campo.
Como siguiente paso, Consorcio I+D Vinos de Chile prevé realizar durante septiembre talleres gratuitos para viticultores, administradores de campo, asesores y equipos técnicos. En esas sesiones compartirá los resultados obtenidos en el control del oídio, los modelos predictivos de heladas y golpes de calor y varias estrategias de manejo del follaje.
Consorcio I+D Vinos de Chile se presenta como una entidad centrada en la investigación aplicada, el desarrollo tecnológico y la transferencia de conocimiento para la vitivinicultura chilena. A través de su Programa de Cambio Climático, añade la organización, impulsa herramientas orientadas a apoyar la adaptación del sector y a mejorar la eficiencia productiva.