Véneto prevé una vendimia casi estable pese al calor y la sequía
El aumento del 0,5% en superficie productiva amortigua la caída de rendimientos con una previsión de calidad buena o excelente
miércoles 12 de agosto de 2026
La vendimia de 2026 en Véneto apunta a una producción estable o algo inferior a la de 2025, cuando la región recogió alrededor de 14,7 millones de quintales de uva. Esa es la previsión presentada este lunes, 10 de agosto, en la 52ª edición del Trittico Vitivinicolo, organizada por Regione Veneto y Veneto Agricoltura, con la colaboración de CREA y ARPAV.
El avance dibuja una campaña marcada por el calor y la falta de agua, pero sin un desplome del volumen regional. Las entidades organizadoras atribuyen esa resistencia a un ligero aumento de la superficie que entra en producción, del 0,5%, que compensa en parte la merma de rendimientos causada por el estrés térmico e hídrico.
La recogida ha empezado a principios de agosto, entre ocho y diez días antes de lo habitual. Ese adelanto se relaciona con las altas temperaturas registradas durante el ciclo vegetativo y con una sequía que, según los técnicos que participan en el Trittico, ha afectado de forma general al viñedo de la región italiana.
Bajo esa cifra regional casi plana, sin embargo, aparece una diferencia clara entre variedades. Pinot Grigio y Chardonnay retrocederían entre el 1% y el 3% respecto al año pasado, mientras que Merlot y Cabernet avanzarían un 3%. La distancia entre ambos grupos se mueve, por tanto, entre cuatro y seis puntos porcentuales, lo que apunta a una sustitución parcial del peso productivo entre blancas y tintas dentro de la campaña.
Los organizadores también apuntan a diferencias entre provincias. En el Véneto oriental, la vid parece haber resistido mejor el episodio de calor extremo, aunque el balance sigue condicionado por el agua disponible y por la evolución meteorológica de las próximas semanas. A esa presión se han sumado tormentas de granizo intensas, por ahora limitadas en extensión, que introducen un factor de incertidumbre adicional en algunas zonas.
En el plano sanitario, la situación aparece más homogénea en el conjunto de la región. La flavescencia dorada y la enfermedad de la yesca han causado incidencias en viñedo, pero la menor pluviometría ha contenido la propagación del mildiu y del oídio. Con esos elementos, la previsión de calidad de la uva se sitúa entre buena y excelente.
El cálculo difundido por Regione Veneto, Veneto Agricoltura, CREA y ARPAV sigue siendo provisional. Las entidades no han fijado por ahora una cifra central única para la cosecha de 2026 y recuerdan que el resultado final dependerá de dos variables inmediatas: el efecto de la actual ola de calor sobre el equilibrio entre azúcares y acidez en la uva y la posible llegada de tormentas amplias cerca del momento de la recolección. El avance presentado se limita al volumen físico de uva y no incorpora, por ahora, estimaciones sobre vino elaborado, precios o valor económico de la campaña.