El vino español produce un 10,2% menos hasta mayo

El consumo nacional cae un 7,3% y las exportaciones retroceden un 9,9% en volumen hasta abril

Viernes 03 de Julio de 2026

La campaña vitivinícola 2025/26 avanza en España con menos producción, menor consumo interior y una caída de las exportaciones. Los datos del Sistema de Información de Mercados del Sector Vitivinícola, INFOVI, correspondientes a mayo de 2026, sitúan la producción acumulada de vino y mosto en 33,1 millones de hectolitros durante los diez primeros meses de campaña, un 10,2% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior. A esa evolución se suma una bajada del 7,3% en la estimación de consumo nacional interanual hasta mayo y un retroceso de las ventas al exterior del 9,9% en volumen y del 6,6% en valor en los nueve primeros meses, según los datos de la Agencia Tributaria disponibles hasta abril.

De los 33,1 millones de hectolitros producidos entre el inicio de la campaña y el 31 de mayo, 28,9 millones correspondieron a vino y 4,2 millones a mosto. La producción de vino fue un 7,1% inferior a la del mismo tramo de la campaña anterior, mientras que la de mosto cayó un 27,3%. Solo en mayo se elaboraron 6.082 hectolitros de vino, una cifra ya residual dentro del calendario productivo.

Por tipos, y tomando como referencia a los productores de más de 1.000 hectolitros, 16,2 millones de hectolitros fueron vinos blancos, con una bajada del 9,4%, y 12,1 millones correspondieron a tintos y rosados, con un descenso del 4,6%. Los productores de menos de 1.000 hectolitros sumaron 610.555 hectolitros, un 12,1% más que un año antes.

Castilla-La Mancha mantiene su peso principal en el mapa productor español. Según INFOVI, esta comunidad reúne el 56% del vino producido en los diez primeros meses de campaña y el 85% del mosto. Ese reparto confirma el papel central de la región tanto en volumen total como en la elaboración de productos para transformación.

Las existencias finales de vino y mosto sin concentrar a 31 de mayo quedaron en 36,2 millones de hectolitros. Son un 0,8% inferiores a las registradas un año antes, lo que equivale a unas 296.000 hectolitros menos. La reducción es moderada si se compara con otros meses previos y deja ver una caída más contenida del stock al cierre mensual.

Dentro de ese volumen almacenado, las existencias finales de vino se situaron en 33,2 millones de hectolitros, un 1,7% menos que el año anterior. En cambio, las existencias de mosto sin concentrar subieron un 10,6%, hasta los 3 millones de hectolitros. Por colores, entre las existencias de vino en manos de productores de más de 1.000 hectolitros había 18,4 millones de hectolitros de tintos y rosados, con una bajada del 6,9%, y 14,85 millones de blancos, con una subida del 5,6%.

También en existencias vuelve a aparecer Castilla-La Mancha como primera comunidad autónoma. A cierre del pasado 31 de mayo acumulaba 12,8 millones de hectolitros entre vino y mosto, el 37% del total nacional. Por detrás figuran Cataluña, con 4,7 millones, y La Rioja, con 4,3 millones.

Otro indicador que refleja la menor actividad es el destino dado al vino para operaciones propias, destilería y vinagrería. En los diez primeros meses de campaña se dedicaron a estos usos 1.624.278 hectolitros, un 28,9% menos que en el mismo periodo anterior. De esa cantidad, 930.800 hectolitros fueron a operaciones propias; 455.558 hectolitros a destilería; y 237.920 hectolitros a vinagrería.

Las operaciones propias bajaron un 7,3%. Dentro de ese apartado se incluyen usos como la elaboración de vermuts, sangrías o vinos aromatizados. En mayo salieron por esta vía 126.969 hectolitros, un 5,8% más que en el mismo mes del año anterior. La destilería registró la mayor corrección: en el acumulado cayó un 54,5%. La vinagrería también redujo su volumen un 15%.

La estimación del consumo nacional interanual cerró mayo en 9,05 millones de hectolitros. Son 709.431 hectolitros menos que un año antes y una caída del 7,3%. El dato recoge los doce meses comprendidos entre junio de 2025 y mayo de 2026 y confirma una fase descendente tras varios ejercicios con cifras más estables.

INFOVI atribuye esa bajada al comportamiento mensual observado en mayo. Las entradas de vino de origen nacional en bodegas españolas se redujeron un 8,8%, hasta 1.644.099 hectolitros. Las salidas también bajaron, un 10,7%, hasta los 2.402.666 hectolitros. La diferencia neta entre ambas fue de 758.567 hectolitros, un 14,5% inferior a la registrada en mayo del año anterior.

Por colores, el ajuste del consumo no fue igual para todas las categorías. La estimación para tintos y rosados cayó un 13%, hasta los 5,1 millones de hectolitros. En cambio, la correspondiente a vinos blancos subió un 1,5%, hasta los 3,9 millones. Esa diferencia muestra una evolución desigual dentro del mercado interior.

En comercio exterior, las exportaciones españolas cerraron los nueve primeros meses de la campaña con descensos tanto en volumen como en facturación. Según la Agencia Tributaria, entre agosto de 2025 y abril de 2026 España vendió al exterior 12,8 millones de hectolitros por valor de 2.048,6 millones de euros. Frente al mismo periodo anterior supone una caída del 9,9% en volumen y del 6,6% en valor.

Solo en abril las ventas exteriores fueron de 1,3 millones de hectolitros y 215,5 millones de euros. Eso representa una bajada mensual del 24,9% en volumen y del 11,7% en valor respecto a abril del año anterior. El deterioro registrado ese mes pesó sobre el balance acumulado.

Si se separan los envíos entre vinos envasados y graneles, ambos grupos cerraron en negativo. Los vinos envasados redujeron su facturación un -6,7% y su volumen un -5,4%, hasta los 1.675 millones de euros y unos 586 millones de litros. Los graneles bajaron un -13,4% en volumen y un -5,9% en valor, hasta cerca de 7 millones de hectolitros y 373,6 millones de euros.

El precio medio siguió trayectorias distintas según el tipo de producto exportado. En granel aumentó un +8,6%, hasta los 54 euros por hectolitro. En los vinos envasados descendió un -1,4%, hasta los 2,86 euros por litro. En el interanual a abril las exportaciones españolas sumaron 17,9 millones de hectolitros por valor de 2.822,4 millones de euros, con caídas del -6,5% en volumen y del -4,6% en valor.

Frente al retroceso exportador, las importaciones avanzaron durante el mismo periodo analizado por la Agencia Tributaria. En los nueve primeros meses de campaña España importó 744.285 hectolitros de vino por valor de 241,7 millones de euros. Son aumentos del +10,2% en volumen y del +10,7% en valor respecto al mismo tramo anterior.

El precio medio pagado por esas compras fue de 325 euros por hectolitro, un +0,5% más. En términos absolutos se importaron casi 69.000 hectolitros adicionales y se gastaron unos 23,4 millones de euros más que un año antes.

En el interanual a abril las importaciones alcanzaron los 989.090 hectolitros por valor de 338,7 millones de euros. Eso supone subidas del +8,5% en volumen y del +10,9% en valor. El precio medio quedó en 342 euros por hectolitro.

La combinación entre menor cosecha disponible hasta mayo, descenso del consumo interior y pérdida exportadora dibuja una campaña con menos movimiento comercial para el vino español pese al ligero alivio que aporta la reducción limitada de existencias totales al cierre mensual y al avance puntual de las importaciones.