Jueves 02 de Julio de 2026
La accesibilidad sigue siendo una de las principales limitaciones para las vacaciones de más de 2,4 millones de personas con movilidad reducida en España. Así lo recoge el informe ‘Viajar con movilidad reducida’, elaborado por la Fundación Mutua de Propietarios, que sitúa en el 76% el porcentaje de personas con movilidad reducida que considera insuficiente la oferta de turismo accesible.
La percepción es todavía más alta entre el conjunto de la población. El estudio señala que el 83% de los españoles cree que la oferta accesible no cubre de forma adecuada las necesidades existentes. A esa valoración se suma otra cifra: el 81% asegura detectar de forma habitual barreras arquitectónicas en sus destinos turísticos.
Escalones, ascensores pequeños o puertas pesadas figuran entre los obstáculos más frecuentes durante los desplazamientos y las estancias vacacionales. Para quienes dependen de unas condiciones mínimas de accesibilidad, esos elementos condicionan la elección del destino, del alojamiento y de buena parte de la planificación del viaje.
La directora de la Fundación Mutua de Propietarios, Cristina Pallàs, afirma que viajar debería estar asociado al disfrute, pero advierte de que la falta de accesibilidad en los establecimientos turísticos puede convertir las vacaciones en “un ejercicio constante de planificación e incertidumbre” y en una fuente de frustración.
El informe forma parte del primer Barómetro de la Accesibilidad de la fundación y refleja una valoración discreta de la accesibilidad durante los viajes. Los españoles le conceden una nota media de 5,50 sobre 10. Ese aprobado ajustado convive con un malestar amplio, ya que el 25% de las personas encuestadas la puntúa con un 5 o menos.
La falta de conciencia social sobre estas dificultades aparece también como uno de los problemas de fondo. El 65% de las personas con movilidad reducida considera que la sociedad es poco o nada consciente de las barreras arquitectónicas que deben afrontar durante sus vacaciones. Entre el conjunto de los españoles, esa percepción asciende al 80%.
El estudio también analiza cómo cambiaría la disposición a viajar si aparecieran problemas de movilidad. El 73% de los españoles asegura que seguiría viajando y que no renunciaría a hacerlo. Sin embargo, entre quienes viven ya esa situación, solo el 18% afirma que lo haría con seguridad y el 16% incluso descartaría irse de vacaciones.
En cuanto a los alojamientos, hoteles y hostales aparecen como las opciones mejor valoradas en accesibilidad. Obtienen una puntuación media de 3,59 sobre 4 y son considerados los más accesibles por el 75% de los españoles. En el extremo opuesto se sitúan los campings y bungalows, con una nota de 1,9 sobre 4.
Entre ambos quedan los apartamentos turísticos, con 2,4 puntos, y las casas rurales y albergues, con 2,05 sobre 4. El informe dibuja así una diferencia clara entre los establecimientos más estandarizados y aquellos vinculados a entornos rurales o fórmulas de alojamiento con infraestructuras menos adaptadas.
La distancia también se aprecia al comparar tipos de destino. Los urbanos son percibidos como los más accesibles, con una puntuación de 4,6 sobre 5. En cambio, los destinos de naturaleza reciben la valoración más baja, con 1,87 puntos.
Para la fundación, estos datos muestran que la accesibilidad no se limita a eliminar obstáculos físicos, sino que influye de forma directa en la autonomía personal y en la posibilidad real de elegir dónde descansar. Pallàs sostiene que cualquier persona debería poder decidir sus vacaciones con libertad y sin depender de barreras que condicionen su movilidad.
La Fundación Mutua de Propietarios centra su actividad en mejorar la calidad de vida de las personas con movilidad reducida, con iniciativas ligadas a la accesibilidad, la inclusión social y la innovación aplicada a la eliminación de barreras arquitectónicas.