Martes 02 de Junio de 2026
Próximo Spain reunió este martes, 2 de junio, a prensa y profesionales del sector en una experiencia con Bushmills Single Malts Irish Whiskey celebrada en Zuma Madrid. La cita giró en torno al legado, la artesanía y las novedades de la destilería con licencia más antigua del mundo, con sus tres expresiones de single malt: 10, 16 y 21 Años.
Durante el taller de cata, los asistentes recorrieron en copa los matices que diferencian cada una de las referencias presentadas. La sesión permitió pasar de la frescura frutal del 10 Años a la complejidad de triple madera del 21 Años, con parada en la intensidad rubí del 16 Años, acabado en barricas de Oporto. La actividad combinó formación de producto, relato histórico y cata guiada, con la intención de reforzar la posición de Bushmills en la categoría de whiskey irlandés.
La elección de Zuma Madrid no fue casual. El restaurante, situado en el Paseo de la Castellana, es uno de los espacios más conocidos de la capital y un referente de la gastronomía japonesa contemporánea. Forma parte de una cadena fundada en Londres en 2002 por Rainer Becker y Arjun Waney, con presencia en ciudades como Hong Kong, Dubai, Nueva York, Miami o Bangkok.
Inspirado en el concepto izakaya japonés, Zuma Madrid combina cocina principal, sushi bar y parrilla robata en un espacio diseñado por Noriyoshi Muramatsu. Sus salas privadas, habituales en eventos corporativos y sociales, sirvieron de marco para un encuentro que buscó unir dos tradiciones de producto y servicio: la irlandesa y la japonesa.
Bushmills recordó durante la presentación que en 1608 el rey Jaime I otorgó una licencia real para destilar en el distrito que hoy ocupa el pueblo de Bushmills, en el condado de Antrim, en Irlanda del Norte. Más de cuatro siglos después, The Old Bushmills Distillery sigue elaborando su whiskey con cebada 100% malteada irlandesa, agua pura del río Bush y triple destilación en alambiques de cobre.
Colum Egan, master distiller de Bushmills, resumió esa filosofía con una frase que la marca atribuye a su forma de trabajar: «No somos buenos por ser antiguos. Somos antiguos porque somos buenos». La casa define esa manera de entender el tiempo como unrushed perfection, una idea que marca la maduración de cada barrica sin que el reloj imponga el ritmo.
Las tres referencias presentadas comparten el mismo ADN de destilería: triple destilación, agua del río Bush y una selección cuidada de barricas. A partir de ahí, cada una ofrece un perfil propio. Bushmills 10 Años es la puerta de entrada a la familia single malt. Madurado durante al menos 10 años en barricas de bourbon y jerez seleccionadas a mano, se presenta como la expresión más floral y afrutada de la casa.
En copa, su color dorado ámbar da paso a una nariz con frutas cítricas, el carácter a miel propio de Bushmills y aromas de vainilla fresca y chocolate con leche. En boca aparecen notas suaves y dulces de vainilla, chocolate con leche y madreselva fresca, junto con toques de roble tostado. El final es limpio y fresco.
Bushmills 16 Años se envejece durante 16 años en una combinación de barricas de jerez Oloroso y bourbon, y después pasa varios meses en barricas de vino de Oporto. Esa triple maduración le da su tono rojo rubí y un perfil marcado por frutas jugosas y especias. Su nariz ofrece toffee de melaza y especias dulces. En boca resulta concentrado y con cuerpo, con frutas caramelizadas y frutos secos tostados. El final es profundo, con aromas a frutos rojos en mermelada y chocolate con leche.
La tercera expresión, Bushmills 21 Años, completa la gama con una maduración más larga y una complejidad mayor, basada también en la triple destilación y en el trabajo con barricas. La marca la sitúa como una de sus referencias más elaboradas dentro de la familia single malt, en línea con la imagen premium que quiere reforzar en el mercado.
Bushmills subrayó además que elabora single malt con cebada 100% malteada desde 1608, lo que la sitúa entre las pioneras de esta categoría dentro del whiskey irlandés. La presentación en Madrid buscó poner ese legado en primer plano a través de una cata guiada y de un espacio que, por su perfil internacional, encajaba con el mensaje de la marca.