China elimina los aranceles y abre su mercado al vino sudafricano

La medida, vigente dos años, busca impulsar unas exportaciones que apenas representan el 1% en ese país

Miércoles 20 de Mayo de 2026

China ha eliminado desde el 1 de mayo los aranceles para las importaciones procedentes de 53 países africanos, una medida que incluye al vino y que abre una nueva etapa para las bodegas sudafricanas en el mercado chino. El acuerdo, firmado en el marco del China-Africa Economic Partnership Agreement, tendrá una vigencia inicial de dos años, hasta el 1 de mayo de 2028.

La primera señal llegó ese mismo día en el puerto de Shenzhen Bay, en el sur de China, donde entraron 6.000 botellas de vino sudafricano sin el gravamen que antes oscilaba entre el 14% y el 20%. Para el sector, se trata del primer envío con acceso libre de aranceles a ese mercado bajo las nuevas condiciones.

La medida busca corregir el desequilibrio comercial entre China y África y afecta a una amplia gama de productos, desde marisco hasta minerales. En el caso del vino, la eliminación de tasas puede mejorar el precio final y facilitar la entrada de nuevas referencias sudafricanas en un país donde la presencia de ese origen sigue siendo limitada.

Según datos citados por medios del sector en Sudáfrica, el vino sudafricano representa solo el 1% del volumen exportado a China. Además, hay 16 países que venden más vino a ese mercado. Esa posición refleja la dificultad que han tenido las bodegas sudafricanas para ganar espacio en un país con reglas comerciales exigentes y con una demanda que ha cambiado en los últimos años.

Christo Conradie, responsable de gestión de relaciones con los grupos de interés y acceso a mercados en South Africa Wine, afirmó que la supresión de aranceles supone “un paso importante” para la industria. Por su parte, Siobhan Thompson, consejera delegada de Wines of South Africa (WoSA), señaló que la medida abre una “oportunidad fundamental” para competir en mejores condiciones y mostrar la calidad, diversidad y valor del sector.

La industria llevaba tiempo pidiendo cambios para reducir las barreras comerciales. La decisión china responde en parte a esa presión y puede ayudar a reactivar el interés por el vino sudafricano entre importadores y distribuidores. También puede servir para reforzar relaciones comerciales más estables con China durante este periodo de dos años.

Aun así, la eliminación de aranceles no garantiza un avance automático. El mercado chino del vino se ha reducido en los últimos años y las cifras de 2025 apuntan a una caída cercana al 70% respecto a 2019. Ese descenso refleja un cambio en la forma en que se compra y se consume vino en el país.

Los expertos del sector advierten de que la rebaja fiscal no basta por sí sola. La presión comercial sigue siendo alta y las bodegas sudafricanas tendrán que invertir en distribución, presencia comercial y continuidad si quieren consolidar su posición. Thompson resumió esa línea al señalar que se trata de construir una presencia duradera en China mediante alianzas, constancia e inversión.