Martes 12 de Mayo de 2026
En 2025, el 61,4% de las bodegas sicilianas registró más visitantes y el 74,7% señaló que su clientela fue sobre todo extranjera, con viajeros llegados en especial de Europa y Estados Unidos. Son datos del nuevo informe del Ceseo, elaborado para Assovini Sicilia a partir de 85 bodegas, y presentados en Palermo durante la edición número 22 de Sicilia en Primeur, la cita anual con la que el sector muestra sus vinos y su oferta de visitas.
El estudio sitúa el enoturismo como una vía de ingresos cada vez más clara para el vino siciliano. Para el 58,3% de las empresas consultadas, esta actividad aporta al menos el 10% de la facturación total, sin contar la venta directa de vino. Las visitas guiadas y las catas se han convertido en herramientas comerciales habituales para captar público y cerrar ventas.
La radiografía del sector también recoge una base ambiental ya extendida. El 86,7% de las bodegas produce energía con fuentes renovables, el 56,2% cubre al menos el 40% de su consumo con energía verde, el 88% ha eliminado el plástico de un solo uso en la atención al visitante y siete de cada diez usan botellas ligeras. Según los organizadores, esa línea forma parte de la oferta que muchas bodegas quieren mostrar al viajero.
El informe apunta además a una digitalización básica ya asentada, con webs, comercio electrónico y listas de correo presentes en buena parte del tejido empresarial. Aun así, el uso de herramientas más avanzadas sigue siendo limitado. Solo el 20% dispone de un Wine Club estructurado y el 30,6% dice usar inteligencia artificial, sobre todo en marketing y comunicación.
Durante la presentación, varios ponentes insistieron en que los datos deben servir para ajustar mejor la oferta. Antonello Maruotti, coordinador científico del Ceseo y profesor de Estadística en la Universidad Lumsa de Roma, explicó que todavía hay margen para afinar la segmentación del cliente, adaptar las experiencias y aprovechar mejor la información que ya recogen las bodegas. Dario Stefàno, presidente del Ceseo, señaló que disponer de datos actualizados y precisos permite actuar con más eficacia y dejar atrás respuestas dispersas.
La inteligencia artificial ocupó buena parte del debate. Edoardo Colombo, presidente de Turismi.AI, afirmó que cada vez más viajeros usan sistemas automáticos para planificar y reservar sus desplazamientos. Según expuso, estos agentes digitales ya influyen en una parte relevante de las búsquedas y obligan a las empresas a adaptar su presencia online para ser encontradas por esas herramientas.
También se habló del papel del personal humano. Filippo Galanti, cofundador de WineSuite, sostuvo que la diferencia en este tipo de negocio sigue estando en las personas que reciben al visitante. Citó capacidades como idiomas, organización, flexibilidad horaria, conocimiento del producto y trato directo como factores que pesan tanto como la tecnología.
El análisis incluyó a la generación Z. Vincenzo Russo, profesor de Psicología de los Consumos y Neuromarketing en la Universidad Iulm de Milán, explicó que este público no bebe menos vino que generaciones anteriores, pero sí lo hace de otra manera: fuera de las comidas y con más peso de la experiencia frente al producto. En su intervención subrayó que las bodegas deben pensar propuestas capaces de captar atención rápida y generar recuerdo.
Assovini Sicilia presentó Sicilia en Primeur como una plataforma para unir vino, territorio y cultura. Mariangela Cambria, presidenta de la asociación, afirmó que el relato del vino en la isla pasa por el viaje y por el contacto con paisajes, gastronomía, arte y patrimonio humano. Luca Sammartino, consejero regional de Agricultura, señaló que Sicilia es ya la segunda meta gastronómica de Italia después de Toscana y que el interés por experiencias ligadas al territorio sigue al alza.
La cita reunió a más de 100 medios italianos e internacionales, 56 empresas y más de 1.000 vinos en degustación. Las actividades se repartieron entre varios espacios históricos de Palermo, entre ellos el Oratorio dei Bianchi, el Real Albergo delle Povere, la iglesia de Santa Maria dello Spasimo y Palazzo Sant’Elia.