La presión de los precios fuerza a los españoles a recortar ocio y buscar ofertas

El 68% prevé reducir el gasto no esencial y el 41% prioriza promociones en la cesta de la compra

Jueves 19 de Marzo de 2026

La subida de precios en España está llevando a los consumidores a modificar sus hábitos de compra y consumo. Así lo indica el último Indicador de Estrés Económico del Consumidor Español (IEECE), elaborado por el Observatorio Cetelem, que sitúa el nivel de presión financiera sobre los hogares en 71 puntos sobre 100. Este dato refleja una situación de estrés económico elevado, cercana al umbral de 75 puntos que se considera muy alto.

El informe señala que, ante la posibilidad de nuevas subidas en el coste de la energía y otros productos básicos, los españoles prevén tomar medidas para contener el gasto. Entre las principales acciones previstas figura la reducción del ocio y el consumo de bienes no esenciales, así como una mayor búsqueda de precios bajos y el aplazamiento de compras importantes. Estas decisiones muestran un ajuste progresivo en los hábitos de consumo.

En lo referente a la cesta de la compra, el encarecimiento de los alimentos provocaría cambios claros en las preferencias de los consumidores. El 41% afirma que buscaría más ofertas y promociones, lo que se convierte en la estrategia principal para hacer frente a la subida de precios. Un 32% aumentaría la compra de productos de marca blanca y un 21% reduciría la adquisición de algunos productos. Solo un 5% mantendría sus hábitos sin cambios.

El análisis por grupos de edad muestra diferencias notables. El segmento entre 35 y 39 años es el que más buscaría promociones, con un 53%, superando en más de 12 puntos la media nacional. Los jóvenes entre 25 y 29 años son quienes más optarían por productos de marca blanca, con un 38%. Por otro lado, las personas entre 55 y 59 años son las que más reducirían la compra de ciertos productos, con un 26%. Los mayores de 65 años presentan una mayor estabilidad en sus hábitos, ya que un 12% no modificaría su forma de comprar.

El ocio y el consumo no esencial aparecen como las partidas donde los españoles prevén realizar los mayores ajustes. El 68% reduciría mucho o bastante este tipo de gasto: un 33% lo haría intensamente y un 34% considerablemente. Un 26% recortaría algo este gasto y solo un 4% no lo modificaría. Por edades, el grupo entre 40 y 44 años es el que más reduciría intensamente su gasto en ocio, con un 45%. Los jóvenes entre 25 y 29 años lideran la reducción considerable, con un 49%. Los consumidores entre 50 y 54 años prefieren ajustes moderados, mientras que los mayores entre 60 y 64 años son quienes menos cambiarían su gasto en ocio.

En cuanto al ahorro, las respuestas también varían según la edad. El 28% intentaría mantener su nivel actual de ahorro pese a las dificultades económicas. Un 27% recurriría a sus ahorros para cubrir gastos cotidianos. El 22% reduciría su capacidad de ahorro y un 16% trataría incluso de aumentarlo ante la incertidumbre económica. Los consumidores entre 60 y 64 años son los más propensos a reducir su ahorro, con un 35%. El grupo entre 30 y 34 años es el que más recurriría a sus ahorros para afrontar gastos, con un 36%. Los jóvenes entre 18 y 24 años intentan mantener su nivel actual de ahorro, mientras que los jóvenes entre 25 y 29 años muestran mayor intención de incrementarlo.

Estos datos reflejan cómo la presión sobre el coste de la vida está obligando a los hogares españoles a replantear sus prioridades económicas. La búsqueda activa del ahorro se convierte en una constante tanto en la cesta básica como en otros ámbitos del consumo diario.

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