Lunes 23 de Febrero de 2026
El mercado ruso del vino está experimentando cambios importantes debido a la caída de las importaciones y al aumento de la producción nacional. Según datos del Comité Nacional de la República de Crimea, los productores rusos ya representan más del 60% de las ventas minoristas totales de vinos tranquilos y el 70% en el caso de los espumosos. Esta tendencia se debe, en parte, a las medidas arancelarias impuestas por el gobierno ruso a productos procedentes de países considerados “no amistosos”, principalmente occidentales.
La Agencia Nacional de Calificación Crediticia de Rusia (NCR) ha señalado que, debido a estos aranceles y al incremento de los impuestos especiales, es probable que este año no queden vinos extranjeros por debajo de los 600 rublos (5,81 libras) en los supermercados rusos. En 2025, las importaciones totales de vino en Rusia alcanzaron su nivel más bajo en al menos cinco años. Las compras procedentes de la Unión Europea descendieron un 14% en 2025, situándose en torno a los 520 millones de euros en ventas. Los vinos tranquilos embotellados hasta dos litros generaron ventas por valor de 272,9 millones de euros, mientras que los espumosos sumaron 246,2 millones.
En agosto de 2023, las autoridades rusas aumentaron los aranceles sobre los vinos procedentes de países occidentales del 12,5% al 20%. Posteriormente, en verano de 2024, se incrementaron hasta el 25%, con un mínimo de dos dólares estadounidenses por litro. Esta tasa se mantendrá vigente hasta el 31 de diciembre de 2027. Como resultado, según un estudio realizado por NCR, en 2025 las importaciones totales de vino y coñac disminuyeron entre un 15% y un 16% respecto a 2024.
Esta situación ha llevado a los consumidores rusos a optar cada vez más por vinos nacionales. Los datos del Comité Nacional de la República de Crimea confirman que los vinos tranquilos rusos superan ya el 60% del total vendido en tiendas y los espumosos nacionales superan el 70%. El aumento del consumo interno ha impulsado también la producción local. En 2025, la producción vinícola rusa creció un 7% respecto al año anterior y alcanzó los 65,7 millones de decalitros, incluyendo brandy.
Sin embargo, productores y distribuidores locales advierten que esta subida no es suficiente para cubrir toda la demanda interna. Maxim Kashirin, presidente del grupo Simple Group —uno de los mayores distribuidores e importadores rusos— explicó que actualmente existe escasez de vino ruso en el mercado nacional. Pavel Titov, presidente del productor Abrau-Durso, señaló que la industria vinícola rusa todavía no dispone de suficientes materias primas nacionales para sustituir completamente al producto importado. Según Titov, se están plantando nuevos viñedos a gran ritmo pero será necesario esperar varios años para aumentar la producción.
La reducción en las importaciones no afecta solo al vino. Las ventas minoristas de cerveza extranjera también han caído con fuerza. Igor Khavsky, copropietario del grupo SVAM, indicó que tras el primer aumento del arancel sobre la cerveza extranjera hasta un euro por litro —en vigor desde el 1 de enero de 2025— los minoristas casi dejaron de importar cerveza foránea. Con las tarifas actuales, Khavsky prevé que la cuota de ventas minoristas de cerveza importada caiga por debajo del 3% del total en el mercado ruso durante 2026.