Bodegas Riojanas aplica un ERTE que afecta a la mitad de su plantilla por la caída de ventas y la crisis financiera

Jueves 12 de Febrero de 2026

La bodega recorta jornadas y busca estabilidad con una ampliación de capital y acuerdos con acreedores tras registrar pérdidas en 2024

Bodegas Riojanas, la única bodega española que cotiza en Bolsa, ha comunicado este lunes, 2 de febrero, a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la puesta en marcha de un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) por causas productivas. La medida tendrá una duración inicial de cuatro meses, desde febrero hasta mayo, y afectará a parte de su plantilla. Según los datos facilitados por la empresa y los sindicatos, el ERTE alcanzará al 50% de los trabajadores del área de producción y al 70% del personal administrativo. En total, la compañía cuenta con 92 empleados al cierre del ejercicio 2024.

El acuerdo ha sido aprobado por los sindicatos y contempla que los trabajadores de producción acudan en semanas alternas hasta el 1 de mayo. En el caso del personal administrativo y comercial, se aplicarán reducciones de jornada que oscilarán entre el 30% y el 40%. El comunicado enviado a la CNMV señala que el ERTE no afecta en igual medida a todos los departamentos.

La decisión se produce en un momento complicado para la bodega, que atraviesa una situación financiera delicada. Bodegas Riojanas anunció el pasado mes de noviembre en una junta general extraordinaria de accionistas una ampliación de capital social por un importe máximo de ocho millones de euros. El objetivo es reforzar su estructura financiera ante varios vencimientos de deuda a corto y medio plazo. La operación sigue abierta y busca dar estabilidad a la empresa.

A finales de 2024, la compañía logró un acuerdo con el 99% de sus acreedores, todos ellos entidades financieras, para reordenar vencimientos por un total de 26,5 millones de euros. Este pacto permite una nueva estructura de pagos que, según la empresa, aporta mayor estabilidad financiera y flexibilidad operativa.

Los resultados económicos reflejan las dificultades que atraviesa Bodegas Riojanas. En el ejercicio 2024, la cifra de negocio consolidada fue de 16,09 millones de euros, lo que supone un descenso del 7,3% respecto al año anterior. El ebitda se situó en 896.000 euros frente a los 2,61 millones del ejercicio precedente. Las pérdidas de explotación alcanzaron los 960.000 euros (en contraste con los 750.000 euros positivos registrados en 2023) y las pérdidas netas fueron de 1,98 millones frente a los beneficios netos de 140.000 euros obtenidos un año antes.

Durante el primer semestre de 2025, las ventas sumaron 5,08 millones de euros, un 10,6% menos que en el mismo periodo del año anterior. El beneficio de explotación fue de 440.000 euros, lo que representa una caída del 34% respecto a los primeros seis meses de 2024. El resultado neto fue negativo en 131.000 euros.

La empresa atribuye estos resultados a la debilidad en la demanda internacional del vino y a las dificultades generales del sector vitivinícola desde la pandemia. En 2020 ya recurrió a un ERTE debido al impacto económico derivado del descenso del consumo.

Bodegas Riojanas es propietaria de marcas como Monte Real o Viña Albina y cuenta con otras bodegas en diferentes denominaciones: Viore (Rueda), Naúm (Rías Baixas) y Torreduero (Toro). La bodega matriz fue fundada en Cenicero en 1890 por la familia Artacho y actualmente emplea a cerca de un centenar de personas.

La dirección confía en que la ampliación de capital y la reestructuración financiera permitan superar esta etapa complicada y mantener su actividad tanto en el mercado nacional como internacional.

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