Miércoles 28 de Enero de 2026
Celler Eudald Massana, Cavas Bolet, Torrens Moliner y Rovellats han sido reconocidas como nuevas bodegas con el sello de Elaborador Integral de la Denominación de Origen Cava. Estas cuatro bodegas familiares, ubicadas en el Penedès, pasan a formar parte de un grupo que ya suma 19 cavas y que, según la D.O. Cava, seguirá creciendo a lo largo de 2026, ya que otras bodegas están en proceso de auditoría oficial para obtener este distintivo.
El sello de Elaborador Integral identifica a aquellas bodegas que realizan todo el proceso de elaboración del cava en su propia propiedad. Esto implica que el 100% de los vinos base se elaboran y embotellan en las instalaciones de la bodega, controlando cada etapa, desde el prensado de la uva hasta el degüelle final. El objetivo es garantizar la trazabilidad y la calidad del producto, así como reforzar el vínculo con el territorio y la identidad de cada bodega.
Xavier Bolet, enólogo y viticultor de Cavas Bolet, explica que este sello representa para ellos una seña de identidad, ya que desde sus inicios han vinificado el cava con racimos de cosecha propia. Destaca que el distintivo permite mostrar el cuidado al territorio y darlo a conocer a través del enoturismo. Josep Cardona, tercera generación de Rovellats, considera que la distinción no es solo técnica, sino que aporta prestigio y posicionamiento en el mercado, refuerza la identidad de cava histórica y garantiza la trazabilidad y el compromiso con la tierra. "Por fin podemos hablar de cavas 100% cosecha propia", afirma Cardona.
Xavier Torrens, tercera generación al frente de Torrens Moliner, subraya el carácter familiar de estas bodegas y su apuesta por la D.O. Cava, defendiendo siempre la calidad del producto, el territorio, los viticultores y las variedades autóctonas del Penedès. Oriol Massana, décima generación de la familia Massana, señala que el marchamo refuerza el compromiso con el origen, la calidad y una viticultura ecológica y biodinámica fiel al territorio.
El presidente de la D.O. Cava, Javier Pagés, considera que las nuevas incorporaciones al sello de Elaborador Integral evidencian el interés por la calidad, la autenticidad y la excelencia. Pagés afirma que los cavas de Elaborador Integral contribuyen a elevar el prestigio del sector y que el sello refleja una forma de trabajar basada en la trazabilidad y la coherencia. Además, destaca que los controles de la D.O. Cava aseguran la trazabilidad del origen y altos estándares de calidad, y que la reglamentación es "de las más exigentes del mundo". Según Pagés, el sello aporta un valor diferencial tangible, refuerza la confianza del consumidor y visibiliza el esfuerzo de las bodegas que apuestan por la excelencia desde el origen.
La familia Bolet lleva más de siete generaciones dedicadas a la viticultura y la elaboración de cava, con viñedos propios desde 1619. Actualmente cuentan con más de 70 hectáreas de viñedos ecológicos certificados y elaboran exclusivamente cavas de Guarda Superior Reserva y Gran Reserva. Eudald Massana, con nueve generaciones de historia, dispone de 30 hectáreas de viñedos en Sant Pau d’Ordal y apuesta por el cultivo ecológico y biodinámico, utilizando solo uvas de su finca para la elaboración de sus vinos y cavas.
Rovellats, con su tercera generación al frente, mantiene una tradición que se remonta a la Edad Media en Sant Martí Sarroca. La bodega cuenta con una cava subterránea de estructura singular y elabora una producción cuidada que sigue la tradición familiar. Torrens Moliner, situada en La Fortesa, controla todo el proceso productivo desde la viña hasta el producto final y elabora su propio vino desde 1981.
El distintivo de Elaborador Integral solo puede ser utilizado por aquellas bodegas que prensan y elaboran el 100% del vino base y del cava en la misma propiedad, sin adquirir botellas a otros elaboradores. El derecho a usar el distintivo se reconoce anualmente por el Consejo Regulador de la D.O. Cava, tras comprobar el cumplimiento de los requisitos durante los dos ejercicios anteriores. El distintivo solo puede aplicarse a cavas elaborados íntegramente en la propiedad y comercializados bajo marcas no compartidas con otros elaboradores.
La D.O. Cava agrupa más de 38.000 hectáreas de viñedo y a más de 6.200 viticultores, con 349 bodegas asociadas presentes en más de 100 países. Más del 70% de las ventas de cava se realizan en mercados internacionales. La denominación mantiene un compromiso con el origen, la tierra y la sostenibilidad, elaborando el cava por el método tradicional y bajo estrictos controles de calidad.