Úrsula Marcos
Martes 20 de Enero de 2026
El déficit nutricional es una situación más frecuente de lo que parece y puede afectar tanto a personas con dietas desequilibradas como a quienes, en apariencia, comen "bien". Ritmos de vida acelerados, estrés, dietas restrictivas o una mala absorción de nutrientes pueden provocar carencias que impactan directamente en la energía, el rendimiento y el bienestar general.
En este artículo analizamos qué es déficit nutricional, cuáles son los tipos más comunes, qué consecuencias puede tener y cómo abordarlo de forma responsable con ayuda de la alimentación y la suplementación.
Para entender el problema, primero hay que aclarar qué es déficit nutricional. Se trata de la falta, insuficiencia o mala absorción de uno o varios nutrientes esenciales - vitaminas, minerales, proteínas o ácidos grasos - necesarios para el correcto funcionamiento del organismo.
Las causas más habituales incluyen:
Un déficit puntual puede no dar síntomas claros, pero cuando se prolonga, el cuerpo empieza a manifestarlo de distintas formas.
Déficit de vitaminas
Las carencias vitamínicas son de las más habituales. Entre las más frecuentes se encuentran:
Déficit de minerales
Hierro, magnesio, zinc o calcio son minerales esenciales que suelen estar por debajo de los niveles óptimos en muchas personas, especialmente en mujeres, deportistas y adultos mayores.
Déficit proteico
Puede aparecer en dietas veganas mal planificadas, en personas mayores o en situaciones de bajo consumo calórico prolongado.
Déficit de ácidos grasos esenciales
La falta de omega 3 es común en dietas con poco pescado azul o semillas, afectando al equilibrio general del organismo.
Las enfermedades por déficit nutricional aparecen cuando la falta de nutrientes es prolongada y significativa. Sin entrar en diagnósticos médicos, se sabe que ciertas carencias mantenidas pueden asociarse a:
Por eso, detectar y corregir a tiempo un déficit nutricional es clave para evitar complicaciones a medio y largo plazo.
Antes de recurrir a suplementos, es fundamental revisar la base: la dieta. Una alimentación variada y equilibrada sigue siendo el pilar principal para cubrir las necesidades nutricionales.
Algunas recomendaciones básicas incluyen:
Sin embargo, en muchos casos la alimentación por sí sola no es suficiente para corregir carencias específicas, especialmente cuando ya están instauradas.
Aquí es donde los suplementos alimenticios pueden jugar un papel complementario. Su función no es sustituir una mala dieta, sino apoyar y corregir déficits concretos de forma controlada.
¿Cuándo tiene sentido suplementar?
Un suplemento alimenticio para adultos bien formulado puede ayudar a cubrir necesidades específicas, siempre respetando dosis y duración recomendadas.
Un aspecto importante es el plan nutricional para déficit calórico, muy común en personas que buscan perder peso. Cuando el déficit calórico no está bien diseñado, aumenta el riesgo de déficit nutricional.
Un enfoque adecuado debe:
En estos casos, la suplementación puede ser una herramienta útil para evitar carencias mientras se sigue un objetivo calórico específico.
Algunos fallos frecuentes que conviene evitar:
El abordaje correcto siempre debe ser progresivo, consciente y adaptado a cada persona.
No todos los suplementos son iguales. A la hora de elegir, es importante fijarse en:
Elegir bien es tan importante como decidir suplementar.
El déficit nutricional es un problema silencioso que puede afectar al bienestar general si no se detecta y corrige a tiempo. Entender qué es déficit nutricional, conocer las posibles enfermedades por déficit nutricional y diseñar un enfoque adecuado - incluyendo un buen plan nutricional para déficit calórico cuando sea necesario - es clave para mantener un equilibrio óptimo.
La combinación de una alimentación consciente y el uso responsable de suplementos de calidad permite abordar las carencias de forma eficaz, segura y sostenible a largo plazo.