Las terrazas de invierno en Madrid se adaptan al frío con estufas y mantas

Lunes 19 de Enero de 2026

Zuma, Lamucca y Magadán ofrecen espacios cubiertos y menús especiales para la temporada

Con la llegada del frío, Madrid mantiene su tradición de disfrutar del ocio al aire libre. Los restaurantes de la ciudad han adaptado sus terrazas para que el invierno no sea un impedimento. Estufas, mantas, espacios acristalados y ambientes cálidos son algunas de las soluciones que han implementado para que los clientes puedan seguir reuniéndose en el exterior.

La terraza de Zuma Madrid, situada en el Paseo de la Castellana, está cubierta y preparada para proteger del frío. Este espacio ofrece un ambiente acogedor con un toque exótico, pensado tanto para quienes buscan tomar algo como para quienes prefieren una cena completa. La propuesta culinaria de Zuma se basa en sabores japoneses y una carta de cócteles variada.

El grupo Lamucca ha transformado sus terrazas en diferentes puntos de la ciudad en lugares donde celebrar la Navidad y las reuniones de invierno. En Lamucca del Carmen, en el centro de Madrid, se ofrecen platos adaptados a la temporada en un entorno íntimo. Lamucca de Serrano es el lugar elegido para comidas especiales o reuniones de fin de año, con un ambiente decorado para la ocasión. Lamucca de Fuencarral propone tardes de cócteles en un espacio iluminado y animado. Además, el grupo cuenta con otras ubicaciones como Lamucca de Almagro, Prado, Andes, Pez y Plaza de España, todas ellas acondicionadas para el invierno.

Ultramarines del Coso, en Malasaña, es una opción para quienes buscan un aperitivo al aire libre. Su terraza en la plaza de San Ildefonso permite disfrutar de vermut y aperitivos como gildas ahumadas o anchoas sobre brioche bajo el sol de invierno. Por la noche, el espacio se convierte en un lugar para cenar al aire libre con platos tradicionales de taberna madrileña y un toque nórdico del chef Andy Boman.

V Modern Italian, en la calle General Díaz Porlier, ha diseñado una terraza que puede integrarse completamente con la sala interior. Mediante una verja, cortinas y una cristalera, el restaurante crea un espacio continuo que permite disfrutar de la luz y la sensación de estar en una terraza, pero con la protección de un ambiente cerrado.

Magadán, en la calle Pintor Rosales, también ha preparado su terraza para el invierno. El restaurante, gestionado por el grupo Lamucca, ha instalado estufas y mantas para que los clientes puedan comer o cenar con vistas al Parque del Oeste sin preocuparse por las bajas temperaturas.

En Madrid, el terraceo no se limita al verano. Los restaurantes han convertido sus terrazas en refugios para el invierno, permitiendo que la vida social y gastronómica continúe al aire libre incluso cuando el termómetro baja.

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