Ángel Marqués de Ávila
Viernes 16 de Enero de 2026
Bodegas Carmelo Rodero, es una bodega que mantiene su tradición familiar en el corazón de la Ribera del Duero, situada en Pedrosa de Duero (Burgos), Bodegas Carmelo Rodero es un proyecto vitivinícola profundamente arraigado en la tradición y la pasión familiar por el vino. Fundada en 1991 por Carmelo Rodero y su esposa, la bodega ha evolucionado de un pequeño proyecto familiar a uno de los nombres significativos dentro de la Denominación de Origen Ribera del Duero, destacando por la calidad de sus vinos y la cuidada gestión de sus viñedos propios. Actualmente, la dirección comercial la lleva María Rodero y la parte técnica está liderada por Beatriz Rodero, enóloga formada en ingeniería agrícola y con experiencia internacional, quien aporta una visión moderna sin perder el respeto por el legado familiar.
Crianza 2023, está elaborado principalmente con Tempranillo (aprox. 90%) y un toque de Cabernet Sauvignon (10%), procede de viñedos propios situados entre 8375 y 862 metros de altitud, donde los suelos y el clima extremo de la Ribera del Duero ofrecen condiciones ideales para la diferenciación y concentración de aromas.
Sistema de plantación es de espaldera y vaso, los suelos complejos de limos y pedregosos, siendo la edad media del viñedo de 30-35. Variedad: tinto fino con un toque de cabernet sauvignon, merlot y albillo. Vides por hectárea: 3500 por hectárea .Vendimia: manual con selección en campo. Vinificación por gravedad (sistema OVI).
La cosecha 2023 estuvo marcada por un clima variable, con una primavera lluviosa seguida de días de verano suaves y dos breves picos de calor. Las lluvias tempranas
Impregnaron los suelos y favorecieron una brotación uniforme. Las brisas frescas y las noches despejadas propiciaron una maduración constante, parcela por parcela, sin estrés.
La vendimia selectiva conservó la intensidad de la fruta y los taninos pulidos. Los tintos resultantes son sedosos y complejos, combinando elegancia con una profundidad expresiva. Esta cosecha ofrece una armonía y diversidad notables.
Según la enóloga de la bodega Beatriz Rodero, este ofrece un perfil aromático, elegante y complejo, donde las notas frutales del tempranillo, como la frambuesa y la mora, se entrelazan con delicados matices de pan tostado y especias provenientes de su paso por barrica. En boca, se presenta goloso y equilibrado, con una textura sedosa que llena el paladar. Sus taninos dulces y bien integrados conducen a un final largo y persistente, invitando a disfrutar cada sorbo. Ideal para acompañar junto a carnes rojas a la parrilla, quesos curados y platos de cuchara, como guisos tradicionales, fabadas o estofados.
Este vino crianza 2023 pasa 15 meses en barrica nueva de roble francés de 225 litros, seguido de un tiempo de reposo en botella antes de su salida al mercado ,que ha tenido su bautizo recientemente, con nueva imagen de diseño de botella visto lo que le otorga complejidad y potencial de guarda moderado.
Aunque la bodega mantiene su enfoque tradicional, en los últimos años ha emprendido una actualización en la presentación, con un diseño más moderno y limpio para reflejar mejor la identidad del vino y facilitar su reconocimiento por parte del consumidor.
Esta renovación no solo se limita a aspectos estéticos: busca comunicar con mayor claridad el carácter de este vino y acercarlo a un público más amplio sin perder su esencia de crianza tradicional ni su arraigo en la Ribera del Duero.
La historia de Bodegas Carmelo Rodero es, sobre todo, la historia de una familia y su relación íntima con la tierra de Ribera del Duero. Sus vinos —como el Crianza 2023— combinan tradición y modernidad, con una vinificación cuidada que respeta el terroir y la calidad varietal. La actualización de la imagen de algunas de sus botellas refuerza este equilibrio entre legado y contemporaneidad, adaptándose a los tiempos sin traicionar los valores de la bodega.